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Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

Un peculiar modelo a medio camino entre diferentes conceptos

Fotos: Bike Urious
Fotos: Bike Urious
Antes de que Confederate diseñara motos que parecieran salir de un comic manga, la marca ofrecía a sus clientes modelos tan llamativos y bien ejecutados como esta America GT. El problema era quizás que para poder hacerte con ella había que desembolsar un precio muy por encima de los que anunciaban las que por entonces eran sus rivales directas.

Recientemente, los compañeros de Bike Urious se hacían eco de una Confederate America GT de 1999 puesta a la venta Fayetteville, Georgia y anunciada en una de las secciones del foro de la web ADV Rider. Al capitán de este barco, adicto a todo aquello que se salga de los aburridos convencionalismos de sector, se le ocurrió la idea de hacer un artículo detallado de la unidad en cuestión para nuestra sección habitual de “Motos de Ensueño a la Venta”.

Cuál fue nuestra sorpresa que para poder visualizar el propio anuncio debes estar registrado en el citado foro; “nuestro gozo en un pozo”…. Así que aquí está un servidor atendiendo a la petición del susodicho que, a la orden de “da igual Jorge, hazte algo sobre el modelo que es realmente interesante y llamativo” me encomendó escribir un artículo sobre esta peculiar montura con un marcado ADN yanqui.

Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

Confederate America GT: Una singular mezcla de conceptos

Confederate Motors, fundada en abril de 1991 por Matt Chambers, abogado de profesión y amante de las motos y el diseño de vocación, arrancó su andadura dentro del sector de las dos ruedas bajo un lema muy claro: “Diseño inteligente a través de verdadera inspiración americana”. Tuvieron que pasar varios años y diferentes prototipos hasta que la marca lanzara al mercado su primer modelo en serie, la Hellcat de 1994.

Cuatro años después de aquello llegaría esta America GT, una montura a medio camino entre una Custom, una Macho-Bike y una Street Fighter que pareciera más una acertada preparación de un reputado customizador ,que una motocicleta en serie propiamente dicha. De hecho, la marca realizaba de manera artesanal la mayor parte de sus procesos, por lo que sus modelos podrían considerarse casi como un trabajo de customización sobre una plataforma común.

Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

Tras su lanzamiento en junio de 1998 la publicación especializada Motorcycle Cruiser dijo de ella: “¡Impresionante! Esa fue la palabra que me vino a la mente cuando vimos por primera vez la Confederate America GT. De hecho, primero oímos la motocicleta. Un rugido al arrancar el motor en las profundidades de nuestro garaje subterráneo de cinco plantas resonó en el cemento y el acero del edificio, mientras la moto subía por las cuatro rampas hasta nuestro piso.”

En el apartado técnico la America GT montaba un motor S&S bicilíndrico en V a 45 grados refrigerado por aire y 1.861 cc, asociado a un cambio Andrews de 5 relaciones y capaz de generar más de 100 CV de potencia a la rueda trasera. Ensamblada sobre un contundente chasis tubular de acero al carbono DOM, una de sus secciones principales contaba con la peculiaridad de cumplir con la función de depósito de aceite.

Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

Para la suspensión, la marca recurría a una horquilla invertida frontal (un elemento muy poco convencional en una moto de este tipo) y un monoamortiguador central trasero anclado de manera semi horizontal. Otros detalles verdaderamente llamativos de la America GT son, por ejemplo, las llantas Dymag de magnesio de 17 pulgadas calzadas en el eje posterior con un enorme Pirelli en medida 200/50 ZR 17.

De igual forma el equipo de frenado, firmado por Brembo, poco o nada tenía que ver con aquellos que montaba una motocicleta custom del momento. Ni siquiera hoy día nos encontramos con modelos que monten un doble disco delantero accionados en este caso por pinzas de seis pistones. Como os podéis imaginar una moto así, con un peso declarado de 227 kilos, no estaba desarrollada únicamente para pasear y ser exhibida.

Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

La magnitud del conjunto nos hacía saber que estábamos ante un “mal bicho”, capaz de ofrecer unas prestaciones muy por encima de lo que cualquiera espera de una montura custom con “cierto halo deportivo”. Desde Motorcycle Cruiser definían a la perfección el concepto cuando afirmaban:

“¡Acelera a fondo y mejor agárrate fuerte! Recuerda, esta moto ofrece una potencia y un par motor similares a los de una Valkyrie de serie y pesa 84 kg menos en mojado. A la America GT le encanta acelerar”. Sin embargo, no todo eran virtudes, ya que la America GT también presentaba algunos fallos verdaderamente imperdonables en una motocicleta de su precio. Por ejemplo, las enormes vibraciones provenientes de su enorme motor.

Confederate America GT: Artesanía yanqui de finales de los noventa

También un velocímetro impreciso y de difícil lectura en según qué circunstancias. Como colofón a esta lista de desdichas técnicas teníamos el hecho de que, al llenar por completo el depósito de gasolina, una vez en marcha esta se salía por la junta del tapón salpicando el lado derecho de la moto y la pierna del piloto… Es por ello que cuando Confederate anunció el precio oficial de su American GT, 29.995 dólares, unas 4.650.000 pesetas al cambio en 1998, más de uno le vio poco futuro al modelo.

En la actualidad podemos encontrar unidades a la venta por debajo de los 10.000 dólares, como es el caso de la anunciada en el foro de ADV Rider, ese mismo al que no podemos acceder. Además, esta cuenta con algunas mejoras y modificaciones que la hacen aún más especial y llamativa. Algo, por otro lado, casi innecesario teniendo en cuenta el aura tan característica con el que cuentan las motocicletas de la firma yanqui.

Jorge R. Guerrero
Jorge R. Guerrero
Jorge Rubio es redactor del motor desde hace 10 años, abordando contenidos de actualidad y temas clave del sector. Su objetivo, con más de 25 años de experiencia en el mundo de las dos ruedas, es ofrecer información clara, ordenada y útil, ayudando al lector a mantenerse al día y a comprender mejor el segmento de la moto en todas sus vertientes. Amante de todo aquello que huela a “Old School”, disfruta cada segundo sabiéndose un Petrolhead empedernido.

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