La Yamaha R1M es una de esas motos que cambió para siempre el concepto de las superbike. Desafortunadamente, las nuevas legislaciones ambientales la han terminado dejando fuera del mercado, aunque todavía es posible comprarla y disfrutarla.
De hecho, la versión R1M es el tope de gama que la firma de los tres diapasones ofrece para su inmortal R1 y es toda una delicia. Su motor roza los 200 CV de potencia, 197 para ser exactos, pero su peso con el depósito de aceite y el de combustible lleno es de 202 kilos. Y eso que entran 17 litros de gasolina y 4,9 de aceite. Así que se puede conseguir estar tranquilamente en el 1:1 de potencia a nada que se ajuste la gasolina.
Estamos, por tanto, hablando de una relación de peso potencia de un CV por kilo, algo que no encontramos en ningún coche de calle, y que solamente está reservado para las mejores motos. Es por eso que enfrentar una Yamaha R1M de 197 CV a un Porsche Taycan Turbo GT de 1.034 CV o un Ferrari SF90 de 1.000 CV, es una batalla más igualada de lo que podríamos pensar.
La Yamaha R1M cuesta casi 10 veces menos que el Porsche y 15 que el Ferrari
Lo que no es nada igualado es el precio que tienen los tres vehículos. Mientras que la Yamaha R1M se encuentra en el mercado por 30.899 euros, con el Taycan nos vamos hasta los 248.658 euros y con el Ferrari nos situamos en torno a los 500.000 euros. Así que si valoramos rendimiento-euro, la que gana y de lejos es la Yamaha R1-M
Ahora a lo que hemos venido, el enfrentamiento directo. Lo cierto es que las condiciones no parecen las más propicias para la moto con un suelo mojado y, seguramente, un ambiente bastante frío que no viene nada bien para arrancar.
Además, parece que la gestión electrónica y el propio piloto no están todo lo finos que debieran. Aun así, el resultado es tremendamente igualado. ¿A favor de quién? Dale al play y descúbrelo tú mismo.

