La gente de Bottpower con David Sánchez a la cabeza ha desvelado su última creación para un cliente. Se trata de la Bottpower XR1 “Carbono Blanco” y como todas sus motos, esta también ha sido fabricada a medida respetando las indicaciones del propietario que quería algunos aspectos del diseño concretos, lo que obligó a realizar pequeñas reformas así como implementar nuevas piezas.
Para aquellos que no lo sepan, las BOTT XR1 se construyen a partir de los chasis de basculante largo con los que cuentan tanto las Buell XB12SS como la Ulysses. En el caso de esta última, la versión trail, se vendieron con mayor asiduidad y son más fáciles y baratas de encontrar. Sin embargo, sus particularidades en cuanto a suspensiones con mayor recorrido para un uso fuera del asfalto hacen necesario trabajar para convertirla a una versión cien por cien de carretera.
La carrocería está fabricada completamente en fibra de carbono y ha sido parcialmente pintada en blanco al igual que las llantas. Como particularidad, los portanúmeros traseros son más cortos de lo habitual, algo que pidió expresamente el cliente. Delante lleva el guardabarros de carbono y la tija Bottpower, las cuales son intercambiable con el original de cualquier XB. El manillar en Easton.
La pinza delantera se mantiene la original de 6 pistones, aunque lo habitual es montar otra de 8 pistones. También se le ha instalado un silenciador Torque Hammer, un display Motogadget, neumáticos Continental, puño de gas Active, bomba de freno delantera Brembo, e intermitentes y soporte de matrícula de Rizoma.
Por primera vez la gente de Bottpower han usado en esta XR1 un amortiguador Öhlins TTX a medida con las necesidades de longitud e hidráulicas adecuadas para la moto. Delante la horquilla es de una Buell 1125R que mejora el tacto y la rigidez ya que las barras son de 47 mm en vez de las de 43 mm que monta de serie la XB12SS.
Un trabajo, como siempre, impecable.








