Llevamos años oyendo hablar sobre proyectos de hidrógeno, con un desarrollo que está siendo más lento de lo que se hubiera imaginado pero que, a la vez, continúa avanzando. Uno de esos impulsores es Toyota que ahora parece enfocarse en las dos ruedas.
Al menos eso es lo que refleja la patente filtrada que han presentado recientemente en Japón, y que describe un scooter impulsado por pila de hidrógeno con un interesante matiz: no contempla el repostaje sino el intercambio de depósito.
El documento toma como referencia al Suzuki Burgman de hidrógeno del que tanto se ha hablado ,y que se mostró por primera vez hace casi 15 años. Partiendo de esa base, Toyota crea su propia interpretación empleando el hidrógeno para generar electricidad.
El sistema descrito en la patente evita el repostaje a alta presión. En su lugar, propone utilizar depósitos precargados que pueden sustituirse de forma rápida, algo que ya vimos hace un tiempo, en un proceso similar al cambio de batería en algunos modelos eléctricos. La operación sería sencilla: retirar el depósito vacío y colocar uno lleno en la estación de servicio. El objetivo es simplificar el uso del hidrógeno y evitar las limitaciones asociadas a su almacenamiento y repostaje en condiciones habituales.
Tener depósitos intercambiables de hidrógeno plantea otras dificultades
Uno de los puntos que se detalla en la patente es la integración del depósito dentro de la estructura del scooter. La solución planteada busca bajar el centro de gravedad, pero complica el acceso a la hora de sustituirlo.
Para resolverlo, Toyota propone un sistema articulado que permite desplazar el depósito hacia el lateral. Se detallan dos variantes:una con bisagra frontal que hace que el depósito sobresalga hacia un lado y otra mediante brazos tipo tijera que lo desplazan manteniéndolo paralelo al conjunto.
Según el propio documento, este tipo de solución encaja bien con las pilas de combustible. Permite mantener una mayor eficiencia frente a los motores de combustión de hidrógeno como, por ejemplo, el que hemos visto en Kawasaki con la H2 HySE, y evita emisiones de óxidos de nitrógeno. Además, el uso de depósitos sellados ayuda a proteger el sistema de posibles contaminantes, algo especialmente sensible en este tipo de tecnología.
Por ahora no hay información que apunte a un modelo de producción a corto plazo. La patente está en estos momentos en fase conceptual, aunque deja claro el interés de Toyota por ampliar su estrategia en torno al hidrógeno también a vehículos más pequeños.
