A punto estuvo de desaparecer. En junio del año pasado, tras décadas de actividad, el mítico Willow Springs se ponía en venta. Las alarmas saltaron de inmediato: su valor histórico, su papel dentro del motociclismo norteamericano y su condición de circuito permanente más antiguo de Estados Unidos lo convertían en un emblema que no podía caer en el olvido. El temor a una demolición o a un cambio radical de uso era una posibilidad que estaba presente, aunque la suerte que ha corrido es otra bien distinta.
Y es que cuando muchos temían que la historia de Willow Springs hubiera llegado a su fin, llegó una segunda oportunidad. CrossHarbor Capital Partners, un fondo de inversión con base en Boston, tomó el control del trazado en abril de este año y confirmó lo que muchos esperaban oír: el circuito seguiría siendo un circuito. No solo eso, sino que comenzaría una nueva etapa marcada por la renovación y la mirada al futuro.
Todavía no se conocen los planes exactos para Willow Springs, pero sí detalles de la fiesta
Para dar forma a esa nueva era, sus nuevos propietarios han decidido arrancar con un evento que marcará un antes y un después. Con el nombre de Willow Springs Reimagined, la cita busca devolver al trazado la vida y la atención que merece, con una mezcla de automovilismo, historia y cultura del motor para una jornada única y especial para todos los que quieran acudir.
El evento tendrá lugar el 11 de octubre, en el corazón del trazado de Rosamond. Se trata de una celebración abierta al público que no solo pretende poner en valor el legado del circuito, sino también proyectarlo hacia el futuro. La jornada combinará una exposición de vehículos históricos y de culto y, como no podía ser de otra manera en Estados Unidos, también habrá un hueco para la gastronomía sobre ruedas (food trucks) y merchandising exclusivo.
El ambiente promete ser muy especial. No es solo un evento más, sino un punto de inflexión para un trazado que ha albergado todo tipo de competiciones a lo largo de sus más de 70 años: desde el AMA Superbike hasta el Ferrari Challenge o el Trans-Am. Willow Springs ha visto pasar generaciones de pilotos y aficionados, y ahora se prepara para escribir una nueva página.
Por si te pilla cerca para ese momento, las entradas para el 11 de octubre ya se han puesto a la venta, con precios de acceso general en torno a los veintitrés dólares, incluyendo el aparcamiento. Más allá del día en sí, lo realmente importante es el gesto: el circuito está abierto, no ha sido demolido, y tiene un plan de futuro. Aunque aún no se conocen los detalles exactos de las reformas que se avecinan, el simple hecho de ver de nuevo sus puertas abiertas ya es motivo de celebración, ¿no crees?