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MotoGP Catalunya 2016: Montjuïc, el origen de todo

Fotos: Google Images
Hace 65 años que el Mundial de Velocidad pisó por primera vez nuestro país. Aquella primera carrera, como las siguientes doce ediciones, el escenario del Gran Premio fue Montjuïc, un circuito que representó durante mucho tiempo la esencia de la velocidad en España.

El origen de todo está en Montjuïc. El circuito de la montaña, creado en el corazón de Barcelona, es una de las pistas más mágicas en las que un piloto haya podido correr nunca. Se cumplen ya 65 años de la presencia del Mundial de MotoGP en nuestro país, y el primer circuito que albergó un Gran Premio fue Monjuïc. La disputa del Gran Premio de Cataluña en el Circuit de Barcelona-Catalunya es una buena oportunidad para recordar la historia de Montjuïc.

La primera carrera que acogió Montjuïc fue una subida en cuesta organizada en 1929 con motivo de la Exposición Universal. Con anterioridad, en 1922 y 1923 se intentó realizar esta competición, pero nunca se obtuvo la autorización gubernativa. Pero en 1929 la carrera salió adelante y se repitió en 1930.

En 1932 la Asociación de Corredores Motociclistas de Cataluña organizó la primera carrera sobre el circuito de Montjuïc, sobre la base de la pista que más se empleó, con 3.790 metros de longitud. Y a partir de 1933, el MCC y el ACC (Moto Club de Cataluña y Automóvil Club de Cataluña, sin el Real encabezando sus nombres debido a la implantación de la II República), trabajaron coordinadamente en organizar carreras motociclistas en Montjuïc. Ese año se disputó el I Gran Premio de Barcelona, que se convirtió en una cita internacional de alto nivel, con los mejores pilotos de la época. La frenética actividad se mantuvo hasta el estallido de la Guerra Civil, e incluso durante la guerra se disputó la Carrera del Socorro Rojo Internacional, organizada con fines benéficos.

En 1941 Montjuïc recuperó las carreras, y en 1946 se retomó el Gran Premio Internacional. El Mundial de Velocidad, que se puso en marcha en 1949, pararía por primera vez en España en 1951 y, lógicamente, Montjuïc fue el escenario elegido para la carrera.

En esa primera edición se buscó un trazado diferente al habitual de 3.790 metros, diseñándose una pista de nada menos que 6.033 metros de longitud, que solo se usó en aquella ocasión. El trazado, al pasar por San Jorge, en lugar de subir hacia el estadio giraba a la izquierda y enlaza por detrás del Palacio Nacional con una curva anterior al ángulo, realizando la recta del estadio en sentido contrario, rodeando el estadio por la parte trasera para aparecer de nuevo en el ángulo y retomar el trazado original.

En 1952 el trazado volvió a modificarse y se desarrolló sobre un recorrido de 4.205 metros. El circuito cambiaba al llegar a la recta del estadio. Allí giraba a la derecha, abordando el tramo que circundaba el estadio por detrás, realizado el año anterior, para volver al ángulo y seguir su curso habitual. Aquella fue la última ocasión en la que se optó por un recorrido alternativo, y desde 1953 siempre se empleó el trazado de 3.790 metros.

El Gran Premio siguió disputándose de forman ininterrumpida hasta 1955. Precisamente en 1955 se organizó la otra gran carrera de Montjuïc, las 24 Horas de Resistencia, que se convirtió en una cita imprescindible del calendario. El Mundial estuvo ausente hasta 1961, en el que Montjuïc se reintegró en el calendario y se mantuvo en él hasta 1968. Ese año Salvador Cañellas logró en Montjuïc la primera victoria española en el Mundial.

Con la inauguración del Jarama en 1968, el circuito madrileño se fue alternando con Montjuïc como escenario del Gran Premio de España. Los años pares, Montjuïc; los impares, Jarama. Y así Montjuïc acogió el Mundial en 1970, 1972, 1974 y 1976. Pero las carencias en materia de seguridad se iban haciendo evidentes. En 1974, Takazumi Katayama arrolla a un bombero que había entrado a retirar una pieza de la moto de Mortimer que había quedado en la pista, dejando en evidencia la peligrosidad de los trazados urbanos. Y el accidente sufrido en el GP de Fórmula 1 en 1975 fue la puntilla para Montjuïc. El último GP del Mundial de Motociclismo tuvo lugar en 1976.

Montjuïc siguió siendo escenario de las 24 Horas, que eran puntuables para el Campeonato de Europa desde 1975, y para el Mundial a partir de 1980, pero los equipos oficiales boicotearon el circuito en 1982 y la carrera salió del calendario internacional. Las 24 Horas se siguieron disputándose hasta 1986, en una edición trágica que costó la vida a Mingo Parés. Con su muerte se acabaron las carreras en Montjuïc, y Cataluña tendría que esperar hasta 1992 para volver a tener un Gran Premio, ahora sí, en un circuito permanente, el Circuit de Catalunya.

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