¿Alguna vez has saltado en moto? Si lo has hecho sabes exactamente lo que se siente, si no lo has hecho es parecido a lo que sientes cuando tumbas con la moto y crees que estás a punto de rozar hasta con la cabeza, y apenas has variado unos grados tu inclinación. Vamos, que cuando saltas parece que has volado decenas de metros y lo normal es que caigas muy cerquita, a no ser que seas Tom Pagès…
Pues con eso en la mente imagina el desafío que es saltar ni más ni menos que 40 metros de largo. Puede que no te parezca mucho si lo comparamos con récords que hay, pero es una auténtica locura: hablamos de más de un piso de 10 plantas tumbado en el suelo. A esto súmale que el salto lo haces desde un camión en marcha a 20 kilómetros por hora para aterrizar, después de pasar por encima de un panel informativo que está a nueve metros de altura, te haces un backflip y caes en otro camión que va a 20 kilómetros por hora.
Justo eso, tal cual te lo contamos, es lo que ha hecho Luc Ackermann en una autopista de Renania del Norte-Westfalia, en Alemania. Allí ha llevado a cabo este desafío que, a pesar de tener tanto de física tras él, a punto estuvo de salir mal.
Tener la idea de saltar entre camiones es una cosa, hacerlo como Luc Ackermann otra bien distinta
Pero antes de analizar el salto en sí, algo que será breve porque solamente le llevó unos segundos, hay que repasar las cifras. Si hasta ahora no se te han puesto los pelos de punta ahora lo harán… Luc Ackermann tenía que acelerar justo hasta los 54 km/h, eso le daría el impulso necesario para avanzar entre los dos camiones (que miden 31 metros de largo cada uno), sortear el panel, hacer el backflip y aterrizar a salvo y todo con una ventana de tiempo de 0,5 segundos.
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Si llegaba un poco antes o un poco después a la rampa, la posibilidad de chocar contra el panel era elevadísima, al igual que si no alcanzaba la velocidad exacta. Pero hay más, física de por medio, y es que aunque el salto fue de 40 metros, los camiones estaban solamente a 23 el uno del otro. Es decir, en el poco tiempo que Ackerman estaba en pleno vuelo tras saltar recorrieron 17 metros.
¿Y cómo se coordina todo eso? Pues gracias a una minuciosa preparación que llevó a cabo Thomas Stöggl, Jefe de Innovación Global de Rendimiento del Centro de Rendimiento de Atletas de Thalgau (Austria), que calculó todos los parámetros. Desde la aceleración de la moto hasta la velocidad de los camiones, el ángulo de despegue, la curva de vuelo e incluso las condiciones del viento, para que el salto fuera lo más seguro posible.
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En cuanto a la ejecución del salto hay que decir que fue prácticamente perfecta, pero lo cierto es que el desastre estuvo a centímetros de ocurrir. En el aire hubo un pequeño desvío de la moto que hizo que cayera muy cerca del borde.
Por suerte todo acabó bien, el vídeo lo vemos nosotros y no los peritos judiciales y Luc Ackermann ha hecho historia.
