No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo y aunque Aprilia y sus dos pilotos oficiales son, ahora mismo, los principales candidatos al título, estamos viendo pequeños “brotes verdes” los últimos fines de semana. Algunos llegaron ya en Jerez, donde Aprilia perdía su primer GP de la temporada, que se dice pronto, pero especialmente tras los test posteriores.
Allí parece que todas las marcas han encontrado algo que les ha hecho acercarse a los de Noale, aunque no hay que perder de vista que en Francia volvieron a arrasar con Martín venciendo las dos carreras del fin de semana, Bezzecchi en el podio tanto el sábado como el domingo y Ogura completando un top3 100% Aprilia por primera vez en la historia.
Pero luego ha llegado el GP de Cataluña y otra vez ha pasado un poco como Jerez, que los oficiales han salvado los muebles como han podido en el caso de Bezzecchi y que Martín, más rápido, cometía un error el sábado y el domingo estaba comenzando a perder distancia con la cabeza de Acosta y Márquez antes de la caída con la que se mostró la bandera roja. En la segunda reanudación el toque con Fernández nos privó de ver hasta dónde podía llegar, pero con esa extraña sensación de que era más el madrileño y su sensación con la pista que una superioridad tan manifiesta de la Aprilia.
Y es que la cuestión no es que la Aprilia no vaya bien, es que hay en pistas que parece que el resto de marcas se adaptan mejor. En un primer momento parecía que Jerez y sus peculiaridades tendrían algo que ver, pero el Circuit es muy diferente y, aun así, no fueron tan bien. Es más, Raúl Fernández fue el más rápido en la Q2 con un cuarto puesto mientras Martín era noveno y Bezzecchi décimo segundo.
¿Es Aprilia tan dominante?
Esa es la gran pregunta ahora mismo y no es fácil de responder. Por un lado está siempre el factor humano y por otro la capacidad de la marca de ofrecer en todo momento el mejor paquete técnico. Un paquete técnico que está a un nivel increíble porque el motor y la electrónica funcionan y luego la moto gira que da gusto. A esto hay que sumarle el paquete aerodinámico, quizás el más elaborado de la parrilla y en el que siguen trabajando. Y es que en los test de este mismo lunes en Montmeló, donde por cierto Martín tuvo que pasar por el hospital tras una caída en la que no sufrió fracturas, estuvieron trabajando en la aerodinámica y la puesta a punto.
Lo curioso en este caso es que Aprilia corre el riesgo de que cada cambio haga, paradójicamente, que la moto vaya peor. Y mientras tenemos a KTM mejorando a marchas forzadas. El GP se le escapó a Acosta y el podio también, pero lleva toda la temporada acariciándolo y los austriacos mejorando. Tanto es así que además de la pole de Pedro, Binder fue octavo. Pero más interesante todavía son los test posteriores al GP donde Pedro se quedaba a siete décimas de su mejor tiempo para ser el más rápido de la jornada, interrumpida por las condiciones meteorológicas, con Bastianini tercero y Viñales, que se volvió a subir a la MotoGP el viernes tras la operación, cuarto y todos ellos separados por menos de dos décimas. Eso quiere decir que el paquete va siendo cada vez más competitivo.
Como también parece serlo en ocasiones el de Ducati. Sin duda en Jerez lo fue y Montmeló también, en Le Mans «comme ci, comme ça» aunque, en cualquier caso parece que van solucionando los problemas probando nuevos componentes como el basculante que ya han sacado a pista el fin de semana y que Bagnaia volvió a testar el lunes.
Y luego tenemos a las dos marcas que están más lejos, por ahora, de Aprilia. Se trata de Yamaha y de Honda. En el caso de los segundos, los pilotos del ala dorada parece que están siendo más competitivos y, de hecho, el lesionado Zarco llevaba varios GP sacando las garras y también Joan Mir que antes de ser sancionado por la fatal gestionada norma de las presiones había subido al podio. Parece que solamente es cuestión de que se alineen todos los elementos para que puedan dar el siguiente paso que, cada vez, parece más corto.
Mientras, Yamaha también está evolucionado. O, bueno, al menos si nos fijamos en Fabio Quarataro. El francés, que empezó la temporada pidiendo a gritos un correctivo por sus declaraciones, ha bajado la cabeza y se ha puesto las pilas de nuevo. Y eso se nota en pista tanto o más como los cambios que ya probaron en los test de Jerez y las soluciones aerodinámicas que trabajaron el lunes en el Circuit de Cataluña donde acabó segundo a 64 milésimas de Acosta.
Como vemos, el baile sigue y nadie ha entregado todavía la cuchara. Hay ganas de pelear y queda muchísimo mundial por delante. Si a esto sumamos que, vimos el pasado domingo, en las carreras todo es posible para bien y para mal, tenemos campeonato, mucho campeonato por delante y Aprilia manda ahora, pero ¿llegará a Valencia haciéndolo? Lo veremos.