Las playas de Le-Touquet-Paris-Plage se han convertido un año más, y van ya por las 50 ediciones, en el epicentro del enduro a nivel mundial por un fin de semana. Más de 2.800 participantes divididos en diferentes categorías, han salido a darlo todo por la arena de la playa en un circuito de 15 kilómetros en los que la técnica, la mecánica y el valor tienen importancia a partes iguales.
Y es que el trazado, que varía y que este año ha crecido, mezcla en el Enduropale du Touquet Pas-de-Calais zonas terriblemente técnicas que se van complicando según pasan los pilotos, con secciones rápidas en las que los favoritos pueden alcanzar los 170 kilómetros por hora. Y todo, lógicamente, sobre una superficie irregular e inestable donde el valor también juega un papel fundamental.
El recorrido de este año que, como decíamos, variaba y crecía. Tenía primero y tras la salida, la gran recta de 5,6 kilómetros, uno de los puntos más emblemáticos donde todo el pelotón circula en paralelo por el ancho de la playa antes de llevar a la primera curva donde, por cierto, había un holeshot que debe ser el que más retirado se encuentra de la salida del mundo.
A partir de ahí y en paralelo al paseo marítimo, es donde todo comenzaba a complicarse de verdad: saltos, curvas, chicanes, dubbies y hasta túneles para pasar a las zonas de “patio”, las más lentas y recogidas. Incluso había varias opciones de recorrido antes de volver a la gran recta y todo eso durante, ni más ni menos, que tres horas en el caso de la competición del domingo.
En la edición número 50 del Enduropale du Touquet Pas-de-Calais salieron 1.300 pilotos el domingo
Con unas condiciones meteorológicas complicadas en la jornada del domingo que obligaron a las autoridades a desplazar el acceso de vehículos de los espectadores, se dio la salida. Todd Kellett partía como el principal favorito al haber logrado las tres victorias previas y no decepcionó. En las tres horas pudo completar 14 vueltas al trazado, consiguiendo el triunfo por 1 minuto y 44 segundos sobre Cyril Genot que fue segundo, y con 11 minutos 24 sobre Milko Potisek.
Tal es la dureza del evento, solamente Van Berkel, Ferdrikse, Knuiman y Chapeliere fueron capaces de acabar la prueba sin ser doblados. El resto del millar largo de participantes no pudo lograr acabar a menos de una vuelta de un Kellet, que agranda su leyenda en Le Touquet superando a Eric Geboers, tres victorias entre 1988 y 1990, y a Adrien Van Beveren (2014-2016). Aunque todavía tiene por delante al neerlandés Kees van der Ven, con cinco victorias entre 1982 y 1986, y al francés Arnaud Demeester, récord absoluto de Touquet con siete victorias entre 1995 y 2008.
Ahora, como sucede con los grandes eventos, es hora de comenzar a trabajar ya en la próxima edición de la carrera en playa más espectacular, dura y seguida del planeta. Un evento que, a pesar del paso del tiempo, continúa siendo un desafío del mismo nivel que cuando fue creado por Thierry Sabine en 1975.