Suzuki SV-7S: el legado de la SV650 evoluciona
La Suzuki SV-7S debuta en el segmento medio con una fórmula que recupera la esencia de la SV650: una motocicleta ágil, liviana y con una respuesta inmediata al acelerador.
Su motor continúa siendo el conocido bicilíndrico en V a 90 grados de 645 cc, refrigerado por líquido y con distribución DOHC. Esta mecánica, con más de 25 años de trayectoria, entrega 72 HP y 64 Nm de torque. La configuración incorpora cuerpos de mariposa downdraft, bujías de iridio de doble chispa y un sistema de escape 2 en 1 ajustado para mantener la esencia de la familia SV.

La SV-7S cumple con la normativa Euro 5+ y declara un consumo de 4,1 l/100 km, bajo el ciclo WMTC, con emisiones de 96 g/km de CO₂.
Suzuki Intelligent Ride System
La nueva Suzuki SV-7S viene con el Suzuki Intelligent Ride System (S.I.R.S.), un conjunto de tecnologías que reúne acelerador electrónico Ride-by-Wire, selector de modos de conducción SDMS y control de tracción STCS con tres niveles de intervención, además de la opción de desconexión.
Asimismo, equipa Quick Shifter bidireccional, que permite subir y bajar marchas sin accionar el embrague. El Suzuki Easy Start System facilita el encendido de la moto con una sola pulsación, mientras que el Low RPM Assist ayuda a mantener el régimen de ralentí durante las salidas.

En la parte ciclo, el chasis tubular de acero en celosía busca un centro de gravedad bajo y un comportamiento predecible. El asiento se sitúa a 785 mm del suelo, medida que ayuda para apoyar los pies al detenerse. El manillar de aluminio, de 719 mm, queda más cerca del piloto y es más ancho que el de la SV650, mientras que el depósito de 14 litros mantiene un perfil estrecho.

Por otro lado, la suspensión delantera está compuesta por una horquilla telescópica de 41 mm, con 125 mm de recorrido. Y en la parte posterior, este modelo cuenta con un monoamortiguador con bieletas y siete posiciones de ajuste de precarga, con recorrido de 129 mm. El sistema de frenos, utiliza doble disco delantero de 290 mm con cálipers de cuatro pistones y disco trasero de 240 mm, con ABS.
Pantalla TFT y conectividad para la SV-7S
El diseño de la Suzuki SV-7S rinde homenaje a la SV650 con un faro LED redondo de base plana y una fina luz de posición central. La iluminación LED se extiende al resto de la motocicleta, incluida la luz de matrícula.
De igual manera, el tablero de instrumentos está compuesto por una pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas, que presenta la información de conducción y el piloto puede encargarse de los modos, el control de tracción y el Quick Shifter. Con la aplicación Suzuki Ride Connect+, disponible para iOS y Android, el piloto puede acceder a navegación paso a paso, notificaciones de llamadas y mensajes, información de agenda y alertas meteorológicas, velocidad y tráfico.

La SV-7S pesa 200 kg y su tanque de gasolina tiene una capacidad de 14 litros. Calza llantas con rines de aluminio de diez radios Dunlop ROADSMART III.
Suzuki GSX-10R: una deportiva con ADN de pista
La segunda novedad de Suzuki en EICMA 2026 es la GSX-10R, desarrollada bajo el concepto “FUN. UNLIMITED”. La marca busca ofrecer una motocicleta deportiva de alto rendimiento que pueda disfrutarse tanto en carretera como en la pista, sin limitar su atractivo a pilotos de experiencia avanzada.

Su propulsor es un cuatro cilindros en línea de 999 cc, refrigerado por líquido y con distribución DOHC. Está basado en el impulsor K5, asociado a victorias en competiciones de Superbike y resistencia. Suzuki revisó los conductos de aceite con el objetivo de mejorar la fiabilidad.
El sistema S.I.R.S. de la GSX-10R incorpora 15 controles electrónicos. Entre las novedades se encuentran el control de deslizamiento, que detecta el derrape lateral en curva y ajusta la intervención para mantener una trayectoria natural, y el Brake Hold Control, que puede funcionar no solo en pendientes, sino también en superficies planas y descensos.
Parte ciclo y diseño inspirados en la GSX-R
La Suzuki GSX-10R adopta una posición de conducción inclinada hacia delante, similar a la de la GSX-R1000R. Su chasis reforzado está pensado para soportar el uso en pista y permite un ángulo máximo de inclinación de 53 grados, frente a los 48 grados de la GSX-S1000.
Su tanque de gasolina es de 18 litros, el asiento más plano, la bomba de freno radial y la llanta trasera de 17 pulgadas, son elementos que integran la parte ciclo desarrollada con aportes de pilotos de pruebas de la saga GSX-R.

En su diseño sobresalen las aletas aerodinámicas o winglets, decoración inspirada en la competición y los intermitentes que proyectan luz sobre el suelo cuando la moto está detenida. La instrumentación TFT a color, la conectividad Suzuki Ride Connect+, el puerto USB-C y una batería compacta de iones de litio de Eliiy Power completan el equipamiento.
Suzuki ofrecerá la GSX-10R en tres combinaciones de color: Pearl Vigor Blue / Metallic Mystic Silver; Pearl Pulse Red / Solid Iron Gray y Metallic Galaxy Gray / Glass Sparkle Black.

Por último, esta moto deportiva pesa 214 kg y registra un consumo de 6,3 l/100 km bajo el ciclo WMTC y emisiones de 146 g/km de CO₂.
Estas dos novedades marcan el inicio de una declaración de intenciones de Suzuki de cara al próximo año, siendo el EICMA 2026 el escenario perfecto para comenzar a dar buenos resultados.

