Prueba Honda CB750 Hornet 2025: Introducción
Como millennial nacida en los noventa, podría decir que mi historia con las motos va ‘casi’ de la mano de la Honda Hornet. Ese primer modelo, que nació en 1998 como la versión desnuda de la CBR600F, tenía 96 CV y 63 Nm de par concedidos por un motor tetracilíndrico.
Los años pasaban y la evolución de esta naked deportiva media se afinaba (y afilaba) con cada actualización, convirtiéndose en una de las motos que más veía a mi alrededor. Por ese entonces, todavía no podía conducirlas, pero ya empezaba a entender que si el río suena… Pero como todo en esta vida: llegó su punto y final. El éxito de la CB650R la fue relegando al cajón de los olvidos hasta que, años más tarde, su historia se reescribió para convertir su pasado en un punto y aparte.
Un parón que me permite cerrar el hilo rojo de mi historia con la Hornet del mejor modo posible: probándola durante casi mil kilómetros de curvas, curvas y más curvas. Ahora se hace llamar Honda CB750 Hornet y llega en 2025 con algunos retoques que no solo se centran en el apartado estético, sino que mejoran su apuesta por la deportividad al ajustar suspensión e inyección en su motor.
Antes de entrar de lleno en la prueba, no olvidemos que se trata de una ligera actualización, de modo que seguimos ante la naked de cilindrada media y motor bicilíndrico de 755 cc. Este segmento me apasiona por ser mi puerta de entrada al mundo de las “motos de verdad”, de modo que puedo empatizar fácilmente con el posible comprador de esta Hornet o de sus rivales, como la Yamaha MT-07, la KTM Duke 790, la Suzuki GSX-8S o la Kawasaki Z650.
La avispa de Honda tiene el don de ser el punto medio entre todas ellas, con 92 CV de potencia, 193 kilogramos de peso en orden de marcha y una dotación tecnológica sólo por detrás de la austriaca. Las Yamaha, Suzuki y Kawasaki son menos potentes y muy parecidas en peso, por lo que la KTM es la más singular de todas ellas. Como es habitual, se ofrece una versión limitada para el A2 de 47 CV.
Prueba Honda CB750 Hornet 2025: Cambios principales
A nivel estético, la Honda CB750 Hornet 2025 mantiene la línea minimalista, afilada y actual, pero sin grandilocuencias. Es un modelo que ha nacido ciertamente envejecido, por no ser arriesgado en ningún aspecto, pero que a cambio, no le pasarán por encima las modas pasajeras.
El depósito luce las formas angulosas marcadas que recuerdan a un insecto en guardia, incluso con el cambio del faro. Podría decirse que pierde algo de personalidad, pero gana enteros en modernidad y le sigue sentando bien el apolo de la avispa. Hablo de su nuevo grupo óptico LED, que refuerza su look agresivo y concede más espacio visual entre la rueda y su mirada.
El resto se mantiene igual, disponible en los tonos plata, azul, blanco y negro junto con accesorios sport como los de la unidad probada: antideslizaderas en el depósito, tapa de colín, decoración específica y los topes anticaída.
Otra novedad en su equipamiento es la instrumentación TFT de 5 pulgadas a color, que mejora notablemente su lectura en marcha y que incorpora la conectividad mediante la aplicación de Honda RoadSync. Además, los mandos o conmutadores de la piña izquierda son fáciles de accionar en movimiento, algo que se agradece para ir modificando la información concedida por el display.
El quickshifter está disponible de manera opcional y sirve tanto para subir como para bajar de marchas, dado que han refinado su manejo para que sea más eficaz en ambas acciones. Además, puedes ajustar su accionamiento entre suave y duro (tres niveles) a través del menú, por el que también podrás crear perfiles de modo de conducción personalizados e incluso quitar el control de tracción. Se activará de nuevo al apagar y encender el motor. Los modos de conducción de serie son el Standard, Raing, Sport y el USER 1 y 2 (los personalizables)
Prueba Honda CB750 Hornet 2025: Los cambios importantes…
Llegan al hablar de aquello que no se ve a simple vista. El motor sigue siendo el bicilíndrico de 92 CV, que entrega su máximo esplendor sobre las 9.500 vueltas y los 75 Nm a 7.250 rpm. Su mejor cara la sigue entregando en el rango medio, pero los ajustes en la inyección y la presencia de dos ejes contrarrotantes hace que su comportamiento en bajas sea mucho más fino e incluso parece que tenga más potencia. Además, Honda asegura que utiliza un tratamiento de carreras para el cilindro, lo que reduce la fricción y permite obtener un régimen de giro más alto.
También han trabajado en la suspensiones firmadas por Showa, que constan de una horquilla invertida de 41 mm y monoamortiguador trasero ajustable en precarga. Pese a no tener regulación, la suspensión delantera llega con una puesta a punto más deportiva que la anterior y ha sido tratada de manera específica para este modelo. A los mandos, la Honda CB750 Hornet sigue siendo una moto fácil y noble, pero ahora permite ir un poco más allá.
Todo ello sin perder de vista que puede ser la única moto de tu garaje, gracias a un uso urbano noble y controlable. La ergonomía está muy lograda. El asiento está a solo 795 mm del suelo, lo que facilita que pilotos de todas las tallas lleguen bien con los pies y yo me sentí muy cómoda con mi 1,60 m de altura.
El manillar ancho y plano permite maniobrar en ciudad sin esfuerzo, y la posición general es cómoda para el día a día. Es perfecta para moverse entre coches, pero también para trazar curvas enlazadas en puertos de montaña. Un entorno en el que podemos elevar el consumo homologado, que ronda los 4,3 l/100 km. Su depósito de 15,2 litros te da autonomía para más de 300 km e incluso más si vas controlando tus ansias con el puño del acelerador.
Prueba Honda CB750 Hornet 2025: En carretera abierta, una oda a la humildad
La Hornet se siente ligera en marcha, con una posición erguida pero ligeramente agresiva gracias a la posición de los estribos. El chasis de acero tipo diamante, desarrollado en Italia como el anterior, busca mantener una rigidez acertada y ligereza en una moto ideal para los neófitos de las rutas, pero también para los más sensatos.
Y es que tal como está el patio, tanto a nivel de persecución de infracciones como de cantidad de tráfico en las carreteras españolas, una moto como la Hornet es más que suficiente para pasarlo en grande en carretera abierta. Su facilidad de conducción hará que la confianza sea cuestión de kilómetros y auguro un match entre piloto y moto casi en un 100% de los casos.
Su sistema de frenos con doble disco delantero de 296 mm con pinzas Nissin de anclaje radial y cuatro pistones la convierte en la mejor motoescuela para “quemaditos” que quieren correr por encima de sus posibilidades. Incluso equivocándose, está Hornet les concederá su beneplácito.
Eso sí, es posible que su buen carácter y puesta a punto, hagan de ti un piloto mejor de lo que lo serías con cualquier otra moto, de modo que la humildad va a ser algo necesario ante la siguiente pregunta: ¿Se puede quedar corta?
En curvas muy rápidas, de las que no deberías hacer por ley en carretera abierta, la moto puede empezar a moverse, más por el azote del aire en nuestro cuerpo que por falta de rigidez. Y las suspensiones, puedes acabar queriendo un poco más de dureza, pero iría en contra de la polivalencia con la que destaca.
Solo en esos casos, que llegan con el tiempo y mucha experiencia, podrías echar en falta algo más. Pero incluso ahí, valoraría si la diversión segura de esta avispa vale más que la lucha por domar otra moto.