En cuanto a la protección aerodinámica, aunque es un scooter de corte GT, la cúpula no nos cubre todo lo que nos gustaría y para ello tendríamos que recurrir a un accesorio. Es suficiente, pero desde luego no le vendría mal un poco más. También podría mejorar su protección contra el viento, algo que se agradece sobre todo en invierno.
Estéticamente, podemos dividir la moto en tres partes. El primer tercio, la parte frontal es un diseño dinámico, agresivo y bonito. En el segundo, la parte central, predomina el asiento y la combinación entre el color de la carrocería y el plástico que le da un toque elegante. Por último, la tercera parte, la trasera, es la que puede que desentone en función de los gustos, quizás el asidero o el respaldo y que lo aleja un poco de la línea que podemos ver en el resto de la moto.
La primera sensación es que el túnel está muy elevado, por lo que tienes que levantar la pierna para pasar y como tampoco hay mucho espacio es más que probable que acabes dándole con el pie. La plataforma sí está más baja y es cómoda, algo que junto al asiento permite rodar de una manera cómoda y relajada. Si hablamos de ergonomía, la posición es muy cómoda pero además permite girar y hacer cambios de dirección sin mayor problema y sin tener que esforzarte, así que en ese sentido podemos decir que es una moto cómoda y práctica. El asiento, aunque en principio parece muy justo de mullido, sin embargo cuando lo pruebas te das cuenta que no sólo es que sea suficiente sino que ayuda a la Daelim Steezer 125 S a ofrecer la comodidad de la que hace gala.
Un detalle que sorprende gratamente es que estamos hablando de un modelo económico pero con detalles de calidad como la llave inteligente. Una solución muy cómoda con la que la moto se maneja al completo solamente con llevarla en el bolsillo. Es decir, no solamente podemos desbloquearla y arrancarla, también se abre el depósito y el hueco de debajo del asiento, lo que es muy práctico.
La suspensión es ligeramente dura, lo que tiene su parte positiva gracias a la capacidad de transmitir, aunque pueda afectarnos levemente en la comodidad del día día.
En cuanto a los frenos, la frenada es combinada y la sensación que da en un primer momento es que no tiene mordida suficiente, pero si sigues frenando la moto se para y al no llevar ABS incluso se puede llegar a bloquear el freno. Sin embargo, si se usa el freno de atrás, al activar la frenada combinada también, la moto (como es lógico) se detiene mucho más rápido.
Si hablamos de manejabilidad, la moto es muy ágil, pero los neumáticos no transmiten confianza. Es probable que las temperaturas hayan influido a la hora de la prueba evitando que las gomas no lleguen a coger la temperatura adecuada, pero bien es cierto que durante el invierno es una situación que nos encontraremos y por tanto hay que estar preparado para ello.
Tiene detalles muy interesantes, como los detalles de los reposapiés del pasajero, que son escamoteables y se despliegan automáticamente con un toque en el botón. El hueco debajo del asiento tiene luz y una toma de corriente, aunque se necesita adaptador. Otro detalle es la apertura del asiento y depósito con un botón desde la piña. En cuanto al depósito en sí, primero se desbloquea electrónicamente y luego desenroscar el tapón para poder repostar. También ayuda los leds del frontal delantero y aunque no es full led, las luces de posición sí lo son.
En el tablero de indicadores mezcla analógico con digital en sus indicadores, un aspecto que dependiendo de los gustos debería derivar a todo digital como otros modelos actuales. La parte digital ofrece poca información, kilómetros y hora, mientras que analógicamente nos ofrece la velocidad y la temperatura. Se echa en falta un indicador de revoluciones, que vendría bien especialmente a los menos experimentados el rango de vueltas en el que está funcionando el motor y que puede ayudar a alargar la vida del mismo.






