Desde que llegó a MotoGP en 2013, Andrea Iannone únicamente había pilotado para Ducati. Después de un 2016 con muchas caídas y no menos polémicas, el piloto italiano cambia de aires, dando el salto a Suzuki con la intención de cubrir la marcha de Viñales. Está por ver el rendimiento de Andrea, aunque su adaptación a la máquina parece más que aceptable.