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T12 Massimo, la herencia de Tamburini

Fotos: T-12 Massimo
Dos años después del fallecimiento de Massimo Tamburini ve la luz la T-12 Massimo, el último diseño realizado por el genio italiano. Es la moto definitiva, la que guarda la auténtica esencia de los diseños de Tamburini.

Massimo Tamburini comenzó a pensar en este proyecto en 2011, tras años después de jubilarse de MV Agusta, y en 2012 se puso manos a la obra para el desarrollo del que iba a ser su último diseño, una deportiva absoluta que reuniera la esencia de lo que él creía que debía ser una moto deportiva. El desarrollo de esta idea le sorprendió una enfermedad que terminaría por arrebatárnoslo en 2014, pero nada lo detuvo. Siguió trabajando con determinación, cuidando hasta el más mínimo detalle, con exquisitez, y dejando definido completamente el concepto, encargando a su hijo Andrea, que durante veinte años trabajó a su lado, la conclusión de la moto, siguiendo las indicaciones que Massino había dejado.

La familia Tamburini concluyó este proyecto que ha sido bautizado como T-12 Massimo, en homenaje al extraordinario creador, padre de las deportivas más bellas y elegantes del motociclismo contemporáneo.

La T-12 es una moto singular y minimalista. Cuenta con un chasis multitubular de acero, en el que el motor ejerce como elemento portante. El propulsor tiene cárteres de magnesio, para contribuir al aligeramiento de conjunto, que solo pesa 150 kilos. Dispone de un basculante monobrazo, seña de identidad inequívoca de las producciones de Tamburini, y llantas forjadas de mangnesio, además de componentes en ergal, y fibra de carbono a discreción, como el airbox.

Se eligió como propulsor el motor BMW S1000RR con electrónica Motec, que alcanza los 230 CV de potencia. Las suspensiones son Öhlins de GP, desarrolladas específicamente siguiendo las indicaciones de Tamburini, y el equipo de frenos Brembo GP, con discos y pinzas.

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