Después de muchas horas de trabajo, estudio y esfuerzo, el Laboratorio de Seguridad de Spidi ha conseguido implantar esta tecnología a la mayoría de sus protecciones. El objetivo principal de la marca italiana siempre ha sido velar por la seguridad y el confort en todas sus protecciones y después de mucho tiempo de experimentación han dado con la tecnología Warrior Tech.

La tecnología Warrior Tech se insertó primero en sus espalderas que ofrecían una forma modular y por lo tanto, una mejor adaptación a las formas naturales del cuerpo, permitiendo así cubrir y proteger las zonas más delicadas del cuerpo en caso de tener un accidente y gracias a un intensivo estudio de la biomecánica y la ergonomía llegaron a crear un diseño y una estructura que ofrece al piloto una alta capacidad de absorción de los impactos con el principal objetivo de reducir los riesgos al mínimo.

Con la llegada de esta tecnología, la seguridad del piloto aumenta, siendo esta la idea principal de Spidi. Toda esta tecnología fue implantada en su espaldera Warrior L2 que ha sido la última protección introducida por la marca. Esta espaldera cuenta con la homologación EN 1621-2:2014 de nivel 2, y además de sus protecciones cuenta con una alta flexibilidad y agujeros para mejorar la ventilación. Este protector tiene un precio PVP de 59,90 euros.

Como ya hemos mencionado antes, su tecnología Warrior se ha expandido a la mayoría de sus productos, por ello ahora Spidi saca al mercado sus guantes G-Warrior que incorporan su tecnología en los nudillos, ofreciendo mayor flexibilidad y protección. Su tecnología Warrior Tech se implanta en todas aquellas zonas más sensibles. En su chaqueta Sport Warrior Tech, encontramos las protecciones en hombros y codos.

Su tecnología ya está a nivel de la competición con pilotos como Andrea Iannone, Arón Canet o Ana Carrasco que ya cuentan con sus monos Sport Warrior Perforated Pro.






