Excéntrica, así podríamos considerar esta preparación de una Honda Super Cub que nos llega directamente desde Japón y que es una de las más peculiares con la que nos hemos encontrado recientemente. Lo primero es porque emplea una Honda Super Cub y lo habitual es que nos encontremos preparaciones de motos totalmente diferentes, más deportivas, más grandes, más radicales… Lo segundo es porque lo que propone su creador es algo que se sale de toda lógica.
Una de las motos más eficientes que hay, como es la Super Cub, pasa a ser una clara muestra de la capacidad de derroche y sobredimensión de los proyectos que el ser humano puede llevar a cabo. Y es que, cuando estás con un vehículo que roza la perfección en lo que a su intención se refiere, ¿para qué liarse?

Bueno, la respuesta es más o menos sencilla: liarse para poder tener una moto que llame la atención. Como bien sabes, la Honda Super Cub lleva un pequeño motor de 124 centímetros cúbicos que ofrece 9,8 CV. Pues bien, en lugar de dejarlo tal cual, lleva a cabo diferentes preparaciones en su interior y en su exterior para lograr más potencia, aunque tenga que recurrir, incluso, a montar piezas de una CB125 o montar un escape que veríamos en MotoGP.
Lo más llamativo de la preparación de la Super Cub no está en el motor…
Otra de las cosas equipa de serie la Honda Super Cub es un simple disco delantero de freno y un freno de tambor detrás. Pues ahora ya no, ya que le ha puesto doble disco delantero y otro doble disco trasero. ¿Te parece excesivo? Pues eso es porque no te has fijado en que cada uno de esos discos lleva 3 pinzas de freno, por lo que estamos hablando de un total de 12 pinzas para el scooter.
Pero todavía no hemos acabado con las excentricidades, ni mucho menos, porque la Honda Super Cub, que funciona razonablemente bien en lo que a suspensiones se refiere si tenemos en cuenta el uso al que está destinado, también ha recibido nuevas suspensiones. Y con eso no nos referimos a unos muelles más duros o una horquilla invertida ni mucho menos, nos referimos a un complejo sistema de suspensión ajustable.
En resumen, una moto curiosa, excéntrica pero que, innegablemente, tiene carácter propio y cuyo resultado una preparación que está más cerca de un transfomer que de una Honda Super Cub.

