Todos nos acordamos del efecto 2000, aquel fenómeno por el que los ordenadores más antiguos al llegar a las 23:59 horas del 31 de diciembre de 1999, saltarían automáticamente atrás en el tiempo (al 1 de enero de 1900) al no haberse tenido en cuenta en su programación el cambio de siglo y, con ello, la llegada del año 2000.
Algo similar sucedió con los pocos navegadores que había entonces. Fue unos meses antes, en agosto de 1999, pero en este caso debido a su particular forma de poder contar solamente un número limitado de semanas. Dado que en aquella época su uso era poco más que militar, sus efectos pasaron casi inadvertidos. Pero ahora vuelve a ocurrir lo mismo y, en concreto esa fecha será el próximo 6 de abril de 2019 y tendrá un mayor efecto a nivel mundial.
¿Por qué ocurre y ocurrió esto cada 19 años? Pues debido a que en su programación, los primeros GPS sólo eran capaces de contabilizar un total de 1.024 semanas al usar palabras de 10 bits. El primer GPS arrancó en enero de 1980 y cumplió el ciclo de reinicio, como hemos dicho, en 1999. Las segundas 1.024 semanas se cumplen en unos pocos días, el 6 de abril.
Al llegar a esta fecha, los GPS más antiguos reiniciarán su fecha a los valores originales de fábrica por lo que ni la hora ni la fecha coincidirá con la actual. Esto generará un problema inmediato: los GPS no serán capaces de calcular correctamente el tiempo invertido en la ruta o la hora de llegada. Algunos, podrían quedarse colgados y no funcionar.
Al igual que hicieron en su momento las empresas de software, los fabricantes de GPS ya han tenido en cuenta este hecho para lanzar actualizaciones de sus navegadores más modernos. Pero se estima que aquellos que tengan más de ocho años, incluidos aquellos que van integrados en los vehículos o bien los que fueron desarrollados por marcas sin buen servicio de atención al cliente, se verán afectados de forma irremediable. Tom Tom o Garmin, por ejemplo, dicen estar preparados o poder atender problemas concretos de sus clientes.
Así que el próximo 6 de abril mucho ojo porque al igual que Martin McFly, podéis sufrir vuestro propio viaje al futuro-pasado.







