Bultaco es una marca que arrastra infinidad de fans. La pasión que la fábrica catalana ponía en casi todas sus motos no era (ni es) frecuente encontrarla en muchas marcas. Pero esa pasión fue también causa de alguno de sus males: un cierto descontrol económico, sumada a las dificultades por las que pasaron las marcas españolas en los años 70 y 80 se llevaron por delante a la marca del dedo rampante.
Con la caída de la marca se quedaron “en el tintero” muchos proyectos interesantes. Pursang y Streaker con motores MK15 son dos de ellos pero ya desde mucho antes Bultaco habla abandonado otros prototipos por diversas causas. Pero el que quizá quedó en la memoria de los aficionados como la “asignatura pendiente” es la Montjuich 360.
Desde los años 60 Bultaco pone en la pista algunos prototipos de la 360. En Montjuic, en concreto ganaron con ella en el 69 y en el 72 pero ya desde el 71 tenían claro que ese prototipo “de carreras” tenía que servir para darle una “hermana mayor” a la Metralla MK2, la deportiva de 250 que hasta el momento era el “buque insignia” de la marca, en cuanto a motos de carretera. Esta 250, con 27 CV y una velocidad punta de 165 km/h fue una verdadera “matagigantes” de finales de los 60.
Y hubo varios prototipos de la moto de calle. Al menos dos, uno con motor 360 derivado de la trail-enduro que la marca hacía para los USA, la Montadero y otro posterior con el motor 400 (392 cc, creo) , con arranque hacia delante con el que Bultaco experimentó también en las Pursang. Eso si, siempre con dos escapes, uno por cada lado, a pesar de ser una monocilíndrica 2T.
Llegó a presentarse en alguno de los salones de Barcelona de los años 70. Pero aquella moto requería una gran inversión en nuevos medios, algo que en los años 70 ya era delicado. El proyecto se quedó en esos prototipos y en un montón de bocetos de varias versiones, mas deportivas, más ruteras… pero hay quedó todo.
Unos años después, ya entrados los 80, otro de los proyectos que se quedó en el tintero tiene cierta vinculación con la Montjuic: se construyó, de hecho, una Metralla 370, con carrocería y aires de Metralla GTS (la última serie) y con un motor derivado del de la frontera 370. Pero tampoco llegó a las tiendas.
Sueños no cumplidos para los bultaquistas…








