La Kawasaki H1 500 Mach III fue, desde el momento de su aparición en las carreteras, la moto de medio litro más rápida del mundo gracias al rabioso motor tricilíndrico que montaba. Tal era la potencia que el chasis y basculante a duras penas podía digerir la potencia mientras que los frenos la detenían casi donde podían y no donde uno quería.
Un año más tarde Kawasaki desarrolló la Kawasaki H1R con un motor más potente pero también con un chasis reforzado y mejores frenos. Consiguieron así tener la mejor moto del momento, con una potencia de 75 cv para sólo 130 kg que era capaz de impulsar al moco verde a más de 240 km/h.
La moto que os traemos hoy no es una Kawasaki H1R original, y tampoco lo pretende. Pero creemos que es una transformación lo suficientemente buena como para hablar de ella por lo bien que está hecha y el cuidado que han tenido con todos los detalles.
Partiendo de un motor de H1 original al que se le ha pulido la culata y se le han incorporado carburadores Mikuni de 34 mm, se ha fabricado un chasis de doble cuna réplica del usado en las H1R. Se ha añadido además un basculante de acero inoxidable en sección cuadrada que permite transmitir toda la potencia al suelo del tricilíndrico 2t.
A nivel de parte ciclo cuenta con frenos de disco tanto delante con una pinza Lockheed. La horquilla es original pero ahora cuenta con una tija tanto superior como inferior hechas a medida y que proporciona más rigidez. Y además la superior incorpora un bonito fresado con la K de Kawasaki.
Por último la carrocería es entera en fibra de vidrio y lleva también estriberas retrasadas hechas a medida. Como detalle, quedó segunda en una carrera de clásicas en Canadá así que funciona perfectamente. Y ciertamente no piden una cantidad desorbitada por ella, 8.500 dólares o lo que es lo mismo, 7.500 euros. Incluyen el chasis original de la H1 del 72.








