Cuando se trata de seguridad en la moto, cualquier ayuda es bienvenida, ya sea en el plano físico o en el espiritual. En ese segundo es el que se encuadra la “Bendición de los Cascos”, un evento religioso que se celebra en Fátima, Portugal y en el que este año se han congregado más de 180.000 personas.
La “Bendición de los Cascos” ha celebrado este año su décimo aniversario, en una peregrinación que lleva a sus participantes desde todas partes del mundo a un evento que, en vista de las fotografías, podemos considerar como una de las concentraciones moteras más importantes del panorama, a pesar de que las actividades son muy diferentes a las que estamos acostumbrados.
Y es que en la “Bendición de los Cascos” la celebración es mucho más espiritual, pidiendo a la Virgen María la protección espiritual y, también, recordando a quienes ya no están. La ceremonia en sí es llamativa porque los sacerdotes rocían agua bendita sobre los cascos de los asistentes, bendiciendo el elemento de protección más importante de los usuarios de motos.
La «Bendición de los Cascos» no es la única ayuda divina para los motoristas
“Muchos de estos motoristas vienen a pedir la protección de Dios a través de Nuestra Señora para sus viajes”, dijo al Independent el padre Carlos Cabecinhas, rector del santuario. “Pero también vienen a recordar a los que ya se han ido, que ya han muerto, muchos de ellos en accidentes, y aquellos que están heridos, que necesitan ayuda”.
Como dato curioso, el Patrón de los motoristas es San Columbano, que fue un misionero irlandés de los siglos VI y VII y que el propio Vaticano reconoció oficialmente como protector de los motociclistas. Y es que San Columbano, según recogen los libros, fue un misionero viajero que recorrió Europa fundando monasterios y propagando la fe. El día de San Columbano es el 23 de noviembre.
Bien sea mediante la Virgen María en Fátima, mediante San Columbano o sin intervención divina y con más gestión en términos generales, lo importante es que cada vez que se salga a la carretera en moto se haga con la mayor seguridad posible. Y todo cuenta…
