Todavía tenemos frescas las increíbles imágenes de Robbie Maddison surfeando las olas de Tahití sobre su KTM 125 SX con esquís el agosto pasado. Esta vez, sugerimos algo más realista, con el pequeño hándicap de tener que disponer también de una moto de agua con cierta potencia.
El Jetovator (disponible en versión monoplaza y biplaza “Tandem Bike”) posee una estructura de aluminio bajo el colín donde se ancla una toma a la que se enrosca una manguera de 12 metros de largo “enchufada” a la turbina de una moto acuática Sea Doo, Yamaha o Kawasaki que tenga un mínimo de 130 CV. Dos tomas de salida laterales en el morro y otra central inferior se encargan de expulsar el agua a chorros para catapultar el Jetovator hasta el infinito, mientras controlas la dirección con los dos mandos, pudiendo realizar movimientos de 180º. Desde la moto de agua se controla la potencia y desde el “Jeto” la altura e inclinación. En este caso, la clave reside en combinar habilidad con prestaciones.
Con el Jetovator a tope puedes alcanzarlos 40 km/h y bucear 3 metros. Su carrocería de polietileno está disponible en 5 colores (rojo, naranja, amarillo, vrde y azul) y también cuenta con varios accesorios, como el tren de aterrizaje con suspensión para minimizar el golpe a la hora de “aparcar” en el embarcadero o la orilla de la playa o el skate inferior para patinar sobre el agua.







