Los sistemas de vigilancia de ángulo muerto ya llevan bastante tiempo estando disponibles en los coches y, también, en algunos modelos de moto de la marca BMW. Antes utilizaban cámaras situadas en los retrovisores aunque ahora se sirven de los sensores de proximidad instalados en los parachoques traseros para saber cuando un vehículo entra en el punto ciego del retrovisor.
Estos mismos sensores sirven también para advertir cuando damos marcha atrás, de la circulación cruzada, es decir, de aquellos vehículos que circulan por la calle principal a la cual nos queremos incorporar. Ahora Ford quiere ir un paso más allá y poder detectar motocicletas y bicicletas que circulan entre carriles y por ello ha patentado un sistema que es capaz de captar su presencia y tomar medidas para evitar la colisión.
El sistema es relativamente sencillo ya que consta de dos cámaras situadas en las esquinas del vehículo que monitorizan constantemente lo que ocurre en la parte de atrás del vehículo. Gracias al tratamiento de las imágenes, es capaz de distinguir cuando se acerca una moto o un ciclista entre la fila de coches así como su velocidad y en ese momento advertir al conductor.
En caso de que el conductor no se percate o, por el contrario, pretenda continuar con la maniobra de desplazamiento lateral, sería incluso capaz de intervenir en el volante tal y como lo hacen los asistentes para la permanencia en los carriles y, con ello, evitar que el conductor siguiese haciendo el cambio de carril.
Esta nueva tecnología de Ford se engloba dentro de lo que denomina Ford Co-Pilot 360 y se trata de todos los sistemas que velan por la seguridad del conductor y pasajeros cuando circulan. Incluyen elementos como la cámara trasera con visión de 180º (una de las novedades en el nuevo Ford Focus), alerta de punto ciego, asistente para el mantenimiento del carril y sistema de frenado automático de emergencia.









