Keith Flint era muy conocido por ser el vocalista, frontman y cofundador del grupo británico The Prodigy. Este grupo formado a principios de los 90 y precursor del rock electrónico (y del que estamos seguros de que has escuchado más de una canción) pegó muy fuerte con dos de sus canciones en los años 90: Firestarter y Breathe.
Pero a Keith Flint también se le conocía por otra de sus pasiones: las motos. No era extraño verlo circular con ellas, sobre todo Suzuki del que era un apasionado de la marca. Pero también en circuito e hizo sus escarceos en más de una carrera. Como curiosidad, en 2007 se fue junto a varios amigos desde Inglaterra a Jerez en moto para asistir al GP de España, recorriendo los 1.500 km que le separaban en vez de ir, como otras estrellas, cómodamente sentado en un avión.
Unos años después, la marca de bebidas energética Monster reunió a cinco de sus estrellas en el Circuito de Paul Ricard para una sesión promocional. Os hablamos de ello en su momento porque se dieron cita nada más y nada menos que Pol Espargaró, a bordo de la Kálex de Moto2; Michael Schumacher que pilotaba una Ducati 1199 Panigale, Randy Mamola con la Yamaha R1 de resistenci, John McGuinness con la CBR1000RR con la que competía en el TT de la Isla de Man y el propio Keith Flint, pilotando la Suzuki GSX-R1000 del Endurance.
Pero el momento álgido llegó cuando fundó el equipo Team Traction Control y en 2015, con Ian Hutchinson a los mandos, se hizo con tres victorias en la Tourist Trophy de ese año. También era un equipo habitual del BSB (el campeonato británico de Superbikes). En este enlace podéis leer una entrevista que le hicieron en 2015 sobre su pasión por las motos y de dónde le venía.
Descanse en paz.









