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Consejos de conducción en moto para la lluvia y el frío

El asfalto está frío y húmedo. Los coches a nuestro alrededor tienen sus cristales mojados por fuera y empañados por dentro. En estas condiciones nuestra conducción tiene que ser mejor y más fina que nunca.

Hay quien aparca la moto en invierno y se olvida de ella hasta que vuelve el buen tiempo. No se olvida de los atascos y las desventajas de ir en coche, claro… Sí, hace más frío y si llueve es incómodo, pero cuando cada día veo las filas de coches parados, no cambio la moto por nada más. Eso sí, hay que tener algunas cosas presentes cuando seguimos usando la moto en estas condiciones.

Lo primero, es necesario llevar un equipamiento acorde, que no tiene por qué ser caro, veamos algunas soluciones prácticas. Una chaqueta que abrigue y mejor si tiene una capa impermeable y cortavientos es ideal, pero una chaqueta normal (con protecciones) llevando debajo un forro polar cortavientos barato, sirve. Lo mismo con los guantes, y si no tenemos unos que abriguen bien podemos tener bastante comprando unos sotoguantes finos.

Aunque con equipamiento de primera se va estupendo, es posible ir en moto en invierno sin gastar mucho.

Un pantalón de agua fino nos abrigará y evitará ensuciar la ropa: es muy práctico, y puede ser de esos baratitos. Cuando se estropee, lo cambias. Incluso un traje completo de agua, de los baratos, es útil y aunque no sea “eterno” por su coste lo cambias cuando se rompa, seguro que una temporada o más la aguanta. El casco (integral por supuesto) también importa: será otra buena inversión (pequeña) montar en su pantalla un pin lock, la doble pantalla interior que evitará empañamientos, si no lo traía de serie (cada vez más habitual). Al final, con dos o tres complementos económicos estaremos mucho mejor equipados por un puñado de euros.

En moto sobre asfalto mojado

En cuanto a la moto o scooter, el punto clave son los neumáticos. El asfalto frío y húmedo no ayudará a que un neumático gastado o viejo nos dé la seguridad necesaria. No se trata sólo de la conducción normal, sino de cuando necesitemos un extra de agarre para frenar o esquivar alguna situación de riesgo.

Cuidado en invierno con neumáticos con dibujo pero con la goma vieja: quizás no están gastados pero son un peligro.

Hay que estar seguro que la goma está en buen estado. Y por supuesto que no están demasiado gastados. Las presiones de hinchado en invierno pueden dejarse tal cual (recomendadas) o bajarse una o dos décimas. Así la huella o pisada será algo mayor (mejor agarre y calentamiento más rápido) y la moto apenas perderá agilidad.

Conducción: más atento y suave

Como bien sabemos el mayor riesgo cuando vamos en moto está en el resto del tráfico. Si normalmente los coches a nuestro alrededor nos ven mal (porque no suelen mirar más allá de su móvil dicho sea de paso), con lluvia y frío será peor pues sus cristales estarán quizás mojados por fuera y en algunos casos empañados por dentro. Además en caso de que lleven ropa de abrigo se podrán mover peor y los mayores atascos les impacientarán más. Todo eso son recetas perfectas para que lo último que tengan en cuenta es si estamos cerca suyo con nuestra moto o scooter. Norma número uno en invierno, pues: hacerse ver más que nunca, y si hace falta, hacerse oír a base de toquecitos de bocina. No seas nunca tímido con la bocina en moto (sin pasarse, pequeños toques sólo).

Si normalmente “no nos ven”, en invierno aún seremos más invisibles: cuidado, calma, hazte ver y hazte oir.

Por nuestra parte tendremos que estar más atentos también y evitaremos situaciones de riesgo. Nada de circular entre coches si no es a velocidad muy moderada y lo mismo por arcenes (con cuidado si están mojados pues pueden ocultar trampas). Deja siempre más espacio, delante y a los lados, para tener más tiempo de reacción si alguien hace algo imprevisto. Y conduce con más suavidad, tanto al acelerar como al girar o frenar: todos los movimientos deben ser más “a cámara lenta” y libres de brusquedades.

Conducción con lluvia o frío: consejos

Al acelerar, en un scooter evitar abrir gas a fondo bruscamente y en una moto de marchas pasa rápido a marchas largas para que la tracción no sea brusca, acelerando o reteniendo. Al frenar usa mucho más el freno trasero, como si llevaras pasajero: cuando la moto haya empezado a frenar un instante después del freno trasero podrás accionar el delantero y al notar que la suspensión delantera carga más peso, no antes, apretarlo con más ganas, incluso muy fuerte ya. Lógicamente si tienes ABS es una estupenda ayuda, pero hay que conocer cómo funciona. Para eso te conviene provocar algún bloqueo con frecuencia (no pasa nada, para eso está). Así te será familiar el “pulso” del ABS si en una emergencia necesitas frenar fuerte, y no te pillará de sorpresa.

Hasta que no lo pruebas a fondo no sabes cómo frena tu moto ni cuánto agarre hay: ensaya frenadas fuertes.

Esos bloqueos provocados, con o sin ABS, si lo hacemos con la rueda trasera son de gran ayuda para estimar el agarre si un pavimento nos ofrece poca confianza: a veces te confirman que es “hielo” (más cuidado), otras que la apariencia engaña y hay agarre, lo que te da confianza (tampoco para abusar de ella).

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