El GP de España disputado en Jerez el pasado fin de semana nos dejaba a la Ducati de Álex Márquez al frente. La primera victoria del fabricante italiano en lo que va de una temporada que no ha empezado como en Borgo Panigale querían. Por el contrario, Aprilia está fuerte y estos dos escenarios son los que han hecho que el test haya ido por el camino en el que ha ido.
Y es que más allá de si Ogura o Fernández se disputaban la vuelta rápida (por 5 milésimas), que cayó del lado del nipón, o de si Bezzecchi fue también 5 milésimas de segundo más rápido que Marc Márquez, lo importante es todo lo que sucedió en bambalinas, y como unos y otros afrontaron un test que puede ser crucial para el resto de la temporada.
Porque aunque los equipos de prueba pueden rodar, los pilotos oficiales (a excepción de Yamaha por las concesiones) no pueden, y encontrar soluciones un fin de semana de GP es más complicado que hacerlo en unos test colectivos. Así que, en ese sentido, podemos decir que era casi más importante la actividad de los test en Jerez que el propio GP de España.
Como era de esperar en Noale, dominadores absolutos, han seguido la premisa de “si algo funciona no lo arregles” y por eso probaron un carenado frontal diferente en el caso de Bezzecchi o se trabajó en la ergonomía en el caso de Martín. A eso hay que sumarle “cambios internos” según Paolo Bonora, aunque eso es más complejo de saber y, quizás, solamente es una jugada psicológica.
Pero en Ducati sí hubo cambios, muchos, visibles y en todas las motos. De hecho tantos cambios demuestran que, efectivamente, la GP 26 tiene problemas y muchos, porque las áreas fueron, resumiendo, todas. Se pudieron ver cambios aerodinámicos por doquier entre los que destacan la cubierta del basculante o las tapas del carenado.
También se pudo ver que el guía cadenas que montó Morbidelli el fin de semana lo llevaban las motos oficiales. Pero quizás lo más interesante viene en los cambios en el chasis. Y es que se pudo ver como desmontaban tapas del propio chasis y también, sin especificar qué cambios había, otras modificaciones.
Todas ellas tenían la misma finalidad: mejorar la sensación del tren delantero, algo que están sufriendo todos los pilotos y, en especial, Marc Márquez. Una situación complicada por tanto para Ducati que, quizás, se ve agravada por el hecho de que Marc se perdiera los test de Valencia y no estuviera 100% recuperado en los de Sepang y Tailandia.
Todas las marcas han llevado cambios significativos a los test de Jerez
El salto de Aprilia ha pillado con el pie cambiado también al resto de fabricantes y por eso en KTM estuvieron trabajando duro también. Se dividieron las tareas probando diferentes piezas y soluciones aerodinámicas, con Acosta quinto en la tabla de tiempos y con Dani Pedrosa siendo uno de los más activos. En este caso lo más evidente fueron los cambios aerodinámicos, cada vez más importantes en MotoGP.
Honda parecía haber dado un paso adelante, pero se le está atragantando este comienzo de 2026. Aunque no han trascendido los cambios sí se sabe que están centrados en el desarrollo y dejaron de lado el ir a buscar la vuelta rápida. Por eso no destacaron en tiempos aunque, al menos, Zarco pudo acabar dentro del “top10”.
Y mientras Yamaha, la última fábrica en parrilla por el momento, salieron de los test de Jerez con mejor sabor de boca. Fabio Quartararo fue su mejor representante con la séptima posición y a cinco décimas del mejor tiempo de Ogura. Hubo mucho trabajo en chasis, electrónica, aerodinámica… para buscar ese paso adelante que les falta por ahora. No hay que olvidar que están construyendo una moto de cero y con el nivel que hay en MotoGP no es sencillo, pero sí da la sensación que poco a poco se están acercando.