La vida de Stefan Bradl daba sus primeros pasos, cuando su padre ya era un piloto habitual y puntero del Mundial de 250 c.c. El piloto de MotoGP, tenía menos de dos años, cuando el mítico Helmut Bradl se medía con su Honda amarilla a una legión de pilotos italianos, japoneses, e incluso algún español como el caso de Carlos Cardús y holandeses como Wilco Zeelemberg, hoy hombre de confianza de Yamaha en la categoría reina.
El caso es que Stefan no puede tener muchos recuerdos de aquel 1991, cuando Helmut consiguió un brillante subcampeonato terminando el año a 17 puntos de Caladora. Sin embargo, una reunión con sus fans organizada en Sachsenring por un patrocinador personal del piloto de LCR, ha permitido a Stefan emular en parte a su padre al subirse a una NSR con los colores de HB.
Stefan Bradl tuvo la oportunidad de disfrutar de unas de las máquinas con mayor relación peso/potencia de la época y que en circuitos como el de Donington Park conseguían rodar en tiempos que les hubieran otorgado primera y segunda fila en la añorada categoría de 500 c.c.
Como parte de la reunión, Helmut también volvió a subirse a una réplica de la que fue su moto durante la temporada del ’91, regalando así al que fuera Campeón del Mundo de Moto2 en 2011 un recuerdo de su padre rodando con los colores con los que firmó su mejor temporada.




