Ayer por la tarde se anunció la convocatoria de una reunión de la Comisión Permanente de MotoGP, que componen el presidente de la FIM, Vito Ippolito, y el consejero delegado de Dorna Sports, Carmelo Ezpeleta. Según el comunicado difundido por Dorna, “dadas las excepcionales circunstancias” se ha convocado a los pilotos de MotoGP y sus respectivos responsables de equipo “para tratar la situación”, dice la nota. La reunión será el próximo jueves 5 de noviembre a las 15,30 horas, razón por la cual se ha decidido cancelar la tradicional rueda de prensa de los jueves.
Esta medida condiciona en buena medida los planes de comunicación de los equipos. Normalmente, los pilotos que no acuden a la rueda de prensa oficial convocan charlas con los pilotos en un horario previo a esa rueda de prensa. Pero la reunión de la Comisión Permanente ocupa el tiempo destinado a esas charlas. No obstante, Yamaha mantiene las charlas de sus pilotos, tanto Valentino Rossi y Jorge Lorenzo como los hombres de Tech 3, que sí van a mantener su encuentro con los periodistas.
En la práctica, la decisión de Dorna impone una ley del silencio con el objetivo de rebajar la tensión entre los pilotos, tensión alimentada en diferentes ámbitos y no solo en el plano periodístico. La delicada situación, con manifestaciones de diferente cariz, ha alcanzado ya incluso a equipos, como Honda, que difundió ayer una entrevista con Shuhei Nakamoto, y patrocindores, como Repsol, que ya tras la carrera de Sepang llamó la atención sobre los valores de la competición, sin los cuales no tendría sentido el patrocinio, según la firma petrolera.
Yamaha ha reaccionado hoy a ambos comunicados expresando su desacuerdo con las afirmaciones que en ellos se realizan, sin querer entrar en discusiones, y haciendo votos por que la última carrera de la temporada se desarrolle “con todos los pilotos y los equipos compitiendo de una manera deportiva ejemplar digna de la máxima categoría del motociclismo”.




