Las ventajas que disfruta Ducati al estar acogida a la normativa Open, doce motores y 24 litros de combustible en vez de los cinco propulsores y 20 litros de la normativa Factory, además de poder emplear un compuesto más blando, pueden resultar claves para luchar por la victoria en la carrera de hoy. En este caso, el neumático no será tan relevante, porque todos optarán por el compuesto medio (la opción blanda para las Factory, la opción dura para las Open), salvo Valentino Rossi, que es probable que termine utilizando el compuesto duro porque no consigue hacer funcionar su Yamaha M1 con el medio, y de hecho ya en las pruebas de pretemporada Rossi trabajó principalmente sobre el neumático duro.
Hay dos claves para hoy. Por un lado el consumo. Yamaha podría tener problemas de consumo, y sus pilotos se van a ver obligados a vigilar su ritmo de salida. Honda, aparentemente, sin llegar a tanto, también deberá adoptar una política conservadora al inicio, y es aquí donde Ducati parte con ventaja, porque con 24 litros en el depósito, cuatro más que Honda y Yamaha, no tendrán problemas de consumo. Con Andrea Dovizioso en la “pole” su estrategia es evidente: intentar la fuga.
Los neumáticos son claves porque Bridgestone cuenta con una selección diferente a la que se empleó en 2014. En esta ocasión, el fabricante ha querido asegurar el agarre al máximo dado que se prevé una temperatura más baja al ser la carrera en marzo. En las anteriores ediciones realizadas en marzo (2008, 2011 y 2014) la temperatura de la pista nunca superó los 20°C. Este problema de temperatura al límite de agarre se soluciona con compuestos blandos, pero al tratarse de una pista abrasiva hay que buscar un equilibrio, así que el fabricante ha optado por asegurar la durabilidad de sus gomas.
Sin embargo, el compuesto duro del año pasado, que solo utilizó en carrera Márquez, no está disponible en esta ocasión. A la vista de lo sucedido en los entrenamientos, la mayoría usará el neumático medio (la opción blanda de las Factory, la opción dura de las Open), salvo Rossi, al que no le va esa goma. Ya en las pruebas previas usó el duro, que la mayoría no utilizó. En el FP3, Márquez probó la goma dura que no había usado hasta ahora, y no le gustó. El problema del duro es que es un neumático simétrico, mientras que el medio es asimétrico, para adaptarse al mayor desgaste del flanco derecho.
A Yamaha le falta velocidad punta, consecuencia de sus problemas de tracción: no tienen agarre, les falta aceleración y por tanto velocidad punta.
Ducati ha marcado sistemáticamente la velocidad punta en Losail, y Honda ha estado a su nivel, sacando entre 8 y 10 km/h a las Yamaha. La mejor punta de Yamaha la consiguió Lorenzo en el FP2, con 342,6 km/h, pero fue una velocidad engañosa porque se fue largo en la frenada. Ni Rossi ni Lorenzo han llegado a los 340 km/h, mientras que Ducati y Yamaha están habitualmente por encima de esa cifra. Incluso las Tech3 son más veloces que las M1 de fábrica.
Esto revela un evidente problema de aceleración debido a la falta de tracción del que se quejan Lorenzo y Rossi. “La Yamaha es más lenta a la salida de las curvas y no sé por qué”, confesaba ayer Rossi. Lorenzo se quejaba el jueves que “la moto flotaba”, sin suficiente agarre. La cuestión es saber si es simplemente un problema de tracción derivado de los neumáticos, o si la entrada en escena del nuevo cambio “seamless” ha influido en el comportamiento de la moto. Con el nuevo cambio, la Yamaha ha mejorado la estabilidad en frenada y la entrada en curva. Es decir, sus pilotos pueden atacar más en el ingreso en curva y quizás esto termine influyendo en su principal virtud: el paso por curva. Saliendo más lentos pierden aceleración y, por tanto, velocidad punta. Tendremos que llegar a otro circuito para descartar que este sea el origen de sus problemas.







