El GP de Qatar 2026 está en peligro. La guerra en el cercano Irán y sus derivadas, con ataques que han llegado al propio emirato catarí, han puesto en peligro la cuarta cita de la temporada y, en estos momentos, se desconoce si se disputará allí o no el Gran Premio, programado para los días del 12 al 14 de abril.
Todavía queda algo más de un mes por delante, pero el conflicto armado que arrancó el pasado 28 de febrero supone un contratiempo en el calendario de MotoGP 2026. Por ahora sigue la programación a diferencia del WEC, el Mundial de Resistencia de Coches, que ha aplazado la disputa de los 1.812 km de Qatar.
Con tanto tiempo por delante y preguntado por la prensa en un evento organizado por un patrocinador de Marc Márquez, Carmelo Ezpeleta ha sido claro sobre la situación y sobre la posibilidad de que no se vaya a disputar el Gran Premio al menos en las fechas programadas:
“No puedo decir que no vayamos a Qatar; estamos hablando con ellos desde que ocurrió y tomaremos una decisión. Pero es difícil que vayamos a Qatar el 12 de abril, aunque todavía no puedo decirlo. Pero no iremos a otro sitio en caso de que no se vaya a Qatar. Sabremos algo en breve. Estamos tranquilos porque siempre tenemos un plan B”.
Hay alternativas al GP de Qatar, pero habrá que esperar a la decisión final
El CEO de MotoGP Entertaiment, por tanto, abre claramente la puerta al escenario alternativo. Lo que no cabe duda es que si la situación en la región continúa siendo similar a la actual habría que trabajar en un plan B que no se ha definido públicamente.
La situación más probable es que, en caso de cancelarse el GP de Qatar 2026 en su fecha inicial, pasase a disputarse en otro momento de la temporada. Viendo los huecos actuales es complicado, pero sería lógico pensar en “colocarlo” entre los GP de Austria y Japón o entre los de Malasia y Portugal.
El problema en ambos casos sería que implicarían varias semanas de competición consecutivas intercontinentales. También se ha especulado con una prueba extra en Jerez e, incluso, sobre el ofrecimiento de Termas de Río Hondo, una opción que es la más complicada por logística y costes.