Los primeros rumores que circularon sobre el secreto y esperado debut de Álvaro Bautista con la Honda CBR1000RR-R hacían llegar noticias esperanzadoras. Según se filtraba la nueva CBR era competitiva y con ella el talaverano se había mostrado rápido. Algunos rumores, los más aventurados y siempre llegando desde fuera del entorno del piloto y el equipo, hablaban incluso de cercanía con los récords de las pistas visitadas.
Sin embargo, los dos primeros test conjuntos de la temporada han dejado una duda al respecto. El mal tiempo que reinó en Jerez hizo que Bautista no pudiera mostrarse al frente en la pista gaditana mientras que Leon Haslam conseguía incluso liderar el primer día bajo lluvia. Sin embargo el primer indicador serio de que las cosas no van como deberían ha llegado en Portimao, donde sin las Kawasaki de Rea y Lowes en pista, Haslam ha sido sexto pero Álvaro Bautista ha acabado en la parte final de tabla.

Si bien es cierto que la situación podría ser circunstancial, lo que ha terminado de dar pistas sobre cómo está el asunto (a no ser que se trate de una estrategia de cara a los rivales al estilo F1) han sido las declaraciones del propio Álvaro al acabar los test, recogidas por los compañeros italianos de GPOne.
En ellas reconoce que el mal clima en Jerez jugó en su contra y que en Portimao han estado trabajando y probando multitud de soluciones: «Las pruebas fueron bastante complicadas para nosotros. No hicimos mucho en Jerez debido al clima y, por lo tanto, teníamos mucho que probar aquí. Hemos recopilado muchos datos para el futuro y para la evolución de la moto».
Preguntado también por las carencias que le ve a la moto antes de partir rumbo a Australia, Bautista respondía: «Las pruebas antes de la carrera serán muy importantes, porque aquí hemos recopilado información y solo tenemos una idea de cuáles podrían ser los próximos pasos.» Es aquí donde Álvaro sentencia con una frase que evidencia la situación: «Espero poder tener todo lo que le pedí a Honda». Una tajante afirmación que aumenta las dudas sobre la competitividad que puede tener este binomio en Phillip Island.

Ante tal afirmación, Bautista fue preguntado de manera explicita sobre su satisfacción sobre el nivel y el trabajo realizado en los test. Su respuesta no es más que la confirmación de que la situación ahora mismo es complicada: «Hicimos muchas pruebas en la moto para recopilar información y encontrar las sensaciones correctas, es un poco difícil ser feliz. Estoy buscando una buena base y es más difícil de lo que esperaba, pero este es el trabajo que tengo que hacer en este momento. Durante el invierno se han dado muchos pasos adelante en el motor y la electrónica. Honda tiene ahora más tiempo para trabajar en la fábrica para poder traer lo que le pedí a Australia.»
Por último, cuestionado por las similitudes entre el proyecto de Honda y el de Ducati, donde hizo debutar la Panigale V4 y con grandes resultados desde el principio, matiza las diferencias: «Sí, estoy haciendo más o menos el mismo camino que el año pasado, la única diferencia es que en Ducati tenían experiencia con la moto y estaban más preparados.» Al final, remata con un halo de esperanza de cara a lo que está por venir: «Este proyecto nació hace tres meses y necesitamos más tiempo para encontrarnos en un buen nivel. Necesitaré otros tres o cuatro días de pruebas para encontrarme en la misma condición que el año pasado.»






