Es una lástima que no hubiesen sido así de competitivos y consistentes al inicio de año, ese inicio favoreció que un gran Márquez se adelantase muchísimo en el campeonato y en este momento goce de una renta que parece suficiente para administrarla hasta el título. En el caso de estar más igualado todos correrían con las mismos condicionantes, con las mismas posibilidades de ganarlo, pero también de perderlo… realmente, en este caso sólo Márquez puede perderlo.
A Márquez le sirve acabar tercero de aquí a final de temporada suponiendo que Dovizioso las ganase todas.
En Misano el deseo en las últimas vueltas de Jorge de atrapar a Dovizioso, le envió al suelo, aunque Jorge vaya a Honda el año próximo se siguen disputando los galones dentro del box.
En estos momentos que Márquez ha de administrar, sólo una reacción inmediata de los de Yamaha unido a una estabilidad de Ducati podrían complicarle la vida, se antoja difícil, al parecer los problemas de gestión del propulsor Yamaha que intentan solucionarlos con la electrónica, van más allá de eso.
En muchos ámbitos de Yamaha están mas pensando en el año próximo que en este, están montando un equipo de “pruebas europeo”, están sumando personal técnico electrónico que les ayude a explorar vías de puesta a punto diferentes… no están siendo capaces de revertir mínimamente la situación. Lo vivido este domingo es parecido a lo acontecido en anteriores GP tipo a Jerez o Barcelona 2017, donde sin explicación alguna no fueron competitivos en carrera. Sólo hay algo en común las temperaturas eran altas, al parecer cuando esto es así y afecta al agarre, los pilotos son incapaces de compensarlo. Las expectativas de conseguir un buen resultado eran muy altas, generadas después de haber podido realizar unos buenos entrenos previos.
Prácticamente todos los pilotos después de la carrera comentaron lo extraña que estaba la pista el domingo por la tarde, seguramente suele ser algo habitual en Misano los domingos que hace calor, lo hemos vivido en anteriores ediciones. En esas situaciones el piloto ha de tener las herramientas necesarias para poder compensarlo. En el caso de Yamaha parece que consiguen ocultar su problema en algunas condiciones determinadas, pero son incapaces en condiciones de calor. Esta situación parece confirmar que la inercia del cigüeñal no es la correcta.
Sigo pensando que, aunque no estén al 100% para disputar las victorias deberían estar mas cerca de los primeros, cuando hay problemas técnicos los pilotos arrastrados por la situación les es muy difícil rendir al máximo de su nivel.





