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¿Quieres una superdeportiva y no tienes dinero? ¡Tira de poliespan!

Fotos: fishki.net
Fotos: fishki.net
Siempre hay que perseguir los sueños, pero no siempre es fácil a no ser que estés en Rusia. En ese caso si quieres una moto nueva y no puedes comprarla te buscas las maneras para que el cacharro que está en el garaje pase a ser la envidia de los colegas. Y todo por un puñado de euros y unas cuantas horas de "trabajo fino".

A veces conseguir la moto que uno quiere resulta más complicado de lo que nos gustaría. Normalmente se va de presupuesto, bien de lo que tenemos ahorrado, de las cuentas que hacemos al vender la anterior moto o directamente la financiera correspondiente nos dice que si no llevamos la nómina, las escrituras del piso, las siete bolas del dragón y una fotografía dedicada por Julio Iglesias no hay dinero. Normalmente uno tiene dos opciones, presentar todo lo que le piden (ya sea dinero o papeles) o dejar lo de la moto nueva para otra ocasión. Al menos eso es lo que hace la mayoría de la gente, pero no en Rusia, allí las cosas son diferentes.

Si en Rusia quieres una superdeportiva de último modelo y no tienes dinero, el banco no te hace caso y tus padres (con razón) no te hacen caso, te vas al Leroy Merlyn, Bricor, Bricodepot… de turno, arrasas con todo el porexpan y a base de curro consigues que tu antigua moto vaya cogiendo forma, dejando atrás su ADN ochentero para pasar a ser toda una máquina del siglo XXI.

Quizás la idea no sea la mejor solución, pero el trabajar con el poliestireno expandido es relativamente sencillo y poco a poco se genera la forma que uno quiere. Es en ese punto cuando el “corcho blanco” cumple su cometido, el de hacer de molde para las fibras. De nuevo un viaje a la ferretería o centro de bricolaje y a comprar fibra de vidrio, resina y masilla. Tras la segunda fase la cosa comienza a coger forma y esa deportiva ya está más cerca, pero le falta algo, el color. Así que de nuevo un último viaje para comprar la pintura y “voila” ahora ya si que has cambiado tu viejo cacharro, por una nueva deportiva, al menos a ojos de tus vecinos…

David Robledo
David Robledo
La pasión por las motos me viene desde la cuna. En casa la afición de la moto de mis padres, especialmente mi padre, nos hizo vibrar cada domingo y viajar a las carreras. Así que el momento de flirtear con las carreras llegó y durante un tiempo jugué a eso de ser piloto (en motocross, que no había dinero para más). Colgadas las botas y el casco llegó el paso natural, seguir en las carreras al otro lado del muro y en eso llevo desde 2007 trabajando con equipos y pilotos primero, y como parte de SoyMotero.net desde unos años después, especializado como no en todo aquello que tiene que ver con la competición en cualquier de sus vertientes. ¡Siempre full gas!

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