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Prueba Peugeot Metropolis GT y Metropolis SW 2021

¿Deportividad o máxima practicidad?

Fotos: Peugeot Motocycles
El Peugeot Metropolis amplía gama con dos nuevas versiones (GT y SW) que comparten idéntica base mecánica pero con enfoques bien diferenciados. A partir de ahora, con ellas abarcará mejor este nicho del mercado, donde el triciclo francés lleva haciéndose fuerte desde hace casi una década.
Lo mejor
  • Calidad
  • Comportamiento
  • Capacidad de carga (SW)
  • Conectividad
Mejoraríamos
  • Ruido escape
  • Anti-tilting automático
  • Capacidad de carga (GT)

Durante los últimos ocho años el Peugeot Metropolis se ha visto diversificado en unas cuantas versiones y, ahora, la familia de los tres ruedas franceses se vuelve a incrementar con la llegada de los nuevos Peugeot Metropolis GT (9.890 €) y Metropolis SW (9.995 €). Ambos no pueden ocultar su herencia automovilista como demuestran sus denominaciones, en clara referencia a las populares versiones de coches de la marca francesa.

Allá por 2013 la marca francesa sorprendía a la industria motociclista al sumarse a la pujante oferta de scooters de tres ruedas con su interesante primer Peugeot Metropolis. Es una historia que nace por el honor, el de un orgullo francés mancillado y que, además, tuvo su origen en la mismísima capital gala. Fue en París donde su más directo rival, el Piaggio MP3 (mucho antes de gestarse el Metropolis) se consagró como inédita opción de movilidad. Al demandar los clientes capitalinos de la marca italiana una solución al inevitable y constante atasco parisino. Pero tenía que ser un vehículo que no se alejase demasiado del concepto de los automóviles, el vehículo que conocían, y además no requiriese disponer de licencia para conducir moto. Curiosamente, Piaggio no es que pueda presumir de tener una gran experiencia en coches a diferencia de Peugeot y donde, por cierto, la marca francesa cuenta con más de 120 años de savoir-faire en la producción de vehículos y, además, empezó haciendo motos aunque se haya consagrado más como reputado fabricante de automóviles.

Ambos se enfrentarán a un segmento donde el Metropolis es uno de los principales protagonistas pero se tendrá que ver con oponentes de la talla del nuevo Piaggio MP3 400 HPE (8.499 €), que también se ha renovado esta temporada al incorporar el inédito motor HPE de 399 cc estrenado en el Piaggio Beverly 400 HPE, el Yamaha Tricity 300 (8.099 €), un escalón por debajo en cuanto a prestaciones o el Qooder CV3 (7.990 €) como la opción más asequible. Además, los Metropolis GT y SW, son un producto europeo al producirse en la factoría francesa de Mandeure y que, por cierto, es la fábrica original de Peugeot.

CARACTERÍSTICAS Y EQUIPAMIENTO

Los nuevos Peugeot Metropolis GT y Metropolis SW comparten la conocida base mecánica francesa. Que ya se actualizó el año pasado a nivel de motor (Euro 5) y estrenó la actual imagen. Protagonizada por el diseño de los grupos ópticos al estar inspirados en el canon actual de la división de automóviles, con ese guiño a la imagen de los colmillos de un felino que proyectan las luces diurnas, así como las rasgaduras que forman el haz de luz de los pilotos traseros. Por supuesto, todo el sistema de alumbrado y señalización es mediante led.

El motor es la versión del monocilíndrico de 399 cc LFE (Low Friction Engine) que ofrece una potencia máxima de 36 CV a 7.250 rpm y un par motor de 38,1 Nm a 5.750 rpm. Capaces de lanzar al Metropolis hasta una velocidad máxima de 135 km/h los 280 kg de peso en vacío declarados. El consumo de combustible es de 3.9 litros/100 km, de modo que con los 13 litros de capacidad del depósito debería de ser capaz de disponer de una autonomía en torno a los 300 km.

En la parte ciclo, el tren trasero ha incorporado una vistosa pareja de amortiguadores firmados por Paioli con depósito de gas incorporado y con el muelle en un llamativo color rojo. Cuentan con regulación en compresión de manera muy accesible mediante una ruedecilla en el propio cuerpo del amortiguador.

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La instrumentación es de clara inspiración automovilística, y lo estrenó la versión aparecida el año pasado. Monta dos relojes analógicos para la velocidad y el régimen del motor con el giro de las agujas en sentido opuesto y entre ellos hay una pantalla TFT de 5 pulgadas con el resto de la información que dispone de conectividad (I-Connect), que permite gestionar el Smartphone mediante la App Peugeot Motorcycles, donde entre las múltiples funciones destaca el uso del navegador.

Hasta aquí las características comunes de los nuevos Metropolis, las diferencias entre ellos radican en sus diferentes planteamientos. El Metropolis GT destaca por su diseño más deportivo, con un parabrisas frontal ahumado y de dimensiones contenidas, así como las llantas específicas y los detalles cromáticos en color amarillo. El manillar queda a la vista como en una moto convencional y su color gris titanio mate (Satin Finish) remata una excelente presentación.

Por su parte, el Metropolis SW está protagonizado por la elevada capacidad de carga que ofrece, fruto del nuevo baúl integrado. Todo un maletero inmenso como en los coches Station Wagon de la marca, capaz de albergar hasta dos cascos integrales y, además, hacerlo por separado, es decir, sin que se toquen. Para ello emplea una pieza extraíble tapizada a modo de bandeja que cuenta con una parte en forma redondeada. Declara una capacidad de 54 litros, aunque al estar unido ese espacio con el que hay bajo al asiento la suma de ambos alcanza unos más que respetables 76 litros. Además de permitir llevar objetos de hasta 90 cm de largo. Todo un nuevo referente de carga entre los scooters. El freno de estacionamiento es de accionamiento eléctrico y su mando va alojado en el centro del manillar (te tienen que explicar que eso es el freno) en lugar de bajo éste y sobre la parte trasera del escudo como va en el Metropolis GT.

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EN MARCHA

El sistema de llave inteligente (Smart Key) que montan los Metropolis es toda una declaración de intenciones de su concepto Premium. Pero ojo, si una vez girado el contacto y dejamos pasar un rato (tampoco demasiado) el sistema se desactiva, entendemos que por una cuestión de ahorro de energía para evitar que se descargue la batería, y toca volver a activar el contacto para arrancar. Un testigo de color azul que rodea el mando del contacto advierte de su activación.

Su ergonomía es acertada, todo queda donde esperas, y la plataforma plana aporta ese plus de comodidad al contar con un mayor espacio los pies. Además de poder trasladar algún bulto en caso necesario entre los pies. En el Peugeot Metropolis SW contamos con mayor protección aerodinámica, fruto de la pantalla frontal más alta y, además, el pasajero cuenta con el respaldo que proporciona la zona acolchada del baúl trasero. En cambio, en el Metropolis GT viviremos más las sensaciones al contar con menos protección frente al viento, aunque no llega a ser insuficiente. Al menos en el ambiente urbano.

Lo primero que llama la atención al iniciar la marcha es el excelente tacto y calidad que trasmiten sus mandos. Realmente sorprende teniendo en cuenta todo el complejo tren delantero doble que emplea. El rodar también se percibe como exquisito. Filtrando las suspensiones muy bien las irregulares. La sensación de control es absoluta al dar total confianza el tren delantero, que dibuja la trazada elegida sin rechistar e independientemente de la velocidad de paso. Con un control de tracción que apenas se deja sentir a pesar del exigente trato aplicado al triciclo francés en esta primera toma de contacto, por ejemplo en los pasos de cebra. Lo hemos probado en seco pero donde sacará su aún mejor cara es en mojado o en firmes más irregulares como son los adoquinados por el doble apoyo delantero independiente y que, en definitiva, supone duplicar la huella y, por tanto, el agarre del tren anterior.

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La respuesta del motor es más que suficiente para mover su peso pero sin excesos que pudieran asustar a los conductores más noveles o ajenos a las motos o triciclos, vamos. Al menos en uso urbano como realizamos esta primera toma de contacto. Aunque al exigirle al propulsor se percibe un mayor ruido proveniente del escape y que desentona un tanto con el agrado del resto del conjunto mecánico. No hay que olvidar que el Metropolis se vale de un monocilíndrico y que su funcionamiento determina esta particularidad.

Los frenos también cumplen pero al exigir al trasero con la maneta izquierda, el ABS salta irremediablemente, alargando la frenada más de lo deseado. Así que mejor ir con suficiente margen en distancia de seguridad para evitar sustos. Situación que se atenúa al emplear el pedal de freno, situado en una posición un poco elevada pero que llega a resultar incómodo al accionar o situar el pie sobre él a modo de alerta. El sistema de frenos es combinado (SBC) y reparte la potencia de frenada según la demanda aplicada en las manetas o pedal del freno.

El Peugeot Metropolis GT sigue contando con el práctico maletero integrado con capacidad para un casco integral y más objetos bajo el asiento (ambos huecos están comunicado) pero en caso de ir con acompañante éste no podrá guardar su casco. En el Metropolis SW no habrá ese problema y, además, los cascos quedarán almacenados de manera independiente y más cuidadosa, al ir apoyados sobre el tapizado interior del cofre.

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