La campaña Quiero pagar menos gasolina, organizada por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), tiene como objetivo la compra colectiva de carburante por parte de los usuarios para conseguir unos precios más competitivos y económicos que los que se encuentran en el surtidor de cualquier gasolinera. La adhesión a la campaña es gratuita y abierta, ya que no es necesario ser socio de OCU para participar en ella. Aunque OCU no detalle la cuantía de la rebaja que se podría llegar a conseguir, la portavoz de la asociación aseguró que “un descuento de menos de ocho céntimos no es negociable”.
El sistema de adhesión es bien simple: basta con entrar en la web quieropagarmenosgasolina, y rellenar un breve formulario en el que se indican detalles como el combustible que se utiliza, así como el kilometraje anual que se realiza y el gasto medio mensual en combustible, aceptando sus términos y condiciones. De momento, ya se han registrado más de 67.000 usuarios. El plazo para darse de alta finaliza el próximo 12 de mayo.
OCU se encargará de negociar con las diferentes compañías suministradoras un precio de venta competitivo, evaluando las condiciones contractuales y los precios de los proveedores de carburante que van a participar en la subasta. La negociación se va a llevar a cabo con compañías que dispongan de una amplia red suministradora. Los usuarios que se hayan registrado en la campaña recibirán el resultado de la negociación, junto con una estimación del ahorro anual que pueden obtener, y posteriormente estos decidirán si se suscriben o no a la tarifa indicada. El procedimiento para aplicar el descuento consistiría en una tarjeta disponible para los usuarios inscritos, que se utilizaría en las gasolineras del suministrador que ganara el concurso.
Esta no es la primera iniciativa que desarrolla OCU. Con anterioridad puso en marcha una subasta sobre energía eléctrica, pero a diferencia de aquella, la subasta de combustible no fija una tarifa cerrada, sino que busca un descuento sobre el precio final del combustible que se compre. Una campaña similar se llevó a cabo el año pasado en Portugal, en la que Cepsa ganó el concurso, ofreciendo un descuento de 7 céntimos sobre el precio de combustible. Se acogieron a la iniciativa más de 400.000 usuarios.




