La categoría de las grandes naked siempre fue muy popular en Japón y los fabricantes lanzaban series especiales de este tipo de motos, que no siempre llegaban a nuestro mercado. Esta Kawasaki sí lo hizo, y marcó el camino a una categoría que poco a poco ha calado también aquí: el de las réplicas de «superbikes» de otra era, en los años 70 y 80. Con aquellas motos derivadas de las de serie empezaron a correr las que serían luego estrellas del mundial de velocidad: Wayne Rainey, Kevin Schwantz o, como en este caso, Eddie Lawson. Se trata de una Kawasaki ZRX 1100 «Eddie Lawson Edition» con los colores oficiales de la marca, y la unidad que hemos encontrado en eBay (Estados Unidos) apenas cuenta con 200 kilómetros en el marcador: todavía lleva en el cuentavueltas la pegatina del rodaje, porque la moto apenas se ha usado de vez en cuando para no tenerla parada… Está totalmente de serie, e impecable, salvo el silencioso (incluyen el original) y la batería que con tan poco uso ha necesitado reemplazo.

La Kawasaki ZRX 1100 se lanzó en 1999 con ese aire de mezcla de moto de carreras y naked «gorda»: motor tetracilíndrico refrigerado por agua bien conocido de la marca (aunque un aleteado simula la de aire original) cuyos 1.052 cc daban unos suficientes 97 CV a la rueda trasera con montones de par a cualquier régimen. Un motor con el puño derecho lleno y una capacidad de acelerar el nivel de cualquier deportiva (menos de 3 segundos en el 0-100 km/h), en una moto dotada de suspensiones tradicionales (con un basculante en tubo de aluminio y dolbe amortiguador) pero que usaba componentes de gran calidad, y cuyo estilo permite una posición de pilotaje relajada y cómoda. Es de esas motos que además de bonitas y con historia, son perfectas para el uso habitual y tienen esa reserva de potencia que te permite dejar atrás el estrés diario con un golpe de gas…




