Desde su creación en 2016, los principales fabricantes de motocicletas trabajan en el Connected Motorcycle Consortium (CMC). Su cometido es sentar las bases para establecer unos patrones básicos y comunes en cuanto a la comunicación entre las motocicletas, y estas con el resto de vehículos. Es lo que se denomina sistema V2X.
Ahora y tras haber completado los primeros años de colaboración, los fabricantes de motocicletas del CMC firmaron un acuerdo en diciembre de 2020 para continuar la cooperación a partir de 2021 con el fin de seguir mejorando la seguridad de las motocicletas y garantizar que éstas mantengan su papel en la movilidad futura. BMW, Honda, KTM, Yamaha, Suzuki y Triumph expresaron su intención de apoyar la actividad común en CMC ‘Next’.

En esta nueva evolución del plan original, el enfoque se amplía y el trabajo incluirá la investigación de la visibilidad de la motocicleta mediante sistemas ADAS (Advanced Driver Assistance System). Este enfoque «sistémico» busca crear sinergias entre los sistemas de sensores a bordo y la conectividad.
El CMC ya lanzó las Especificación Básica para sistemas de conectividad V2X a finales del año pasado. Este acuerdo es un primer paso para describir la función de los sistemas V2X de las motocicletas. En otro paso adelante más allá de 2020, los fabricantes que participan definirán otros requisitos funcionales esenciales para estandarizar en mayor detalle. Se puede consultar en la propia página del CMC.
Otro punto importante al que ahora se enfrentan es la cooperación con la industria del automóvil y otros fabricantes de vehículos, ya que las motocicletas deberán comunicarse de forma estandarizada. Los sistemas ya presentes en los automóviles deben incluir requisitos de las motocicletas para mejorar sus efectos de seguridad en caso de tráfico mixto con motocicletas.



