No es la primera vez que vemos los inventos de James Bruton por aquí. Y es que este creador de artilugios y contenidos (llamarlo youtuber no sería justo porque, en realidad, tiene unos conocimientos espectaculares y reducirlo a eso sería quedarse corto), no para de crear vehículos que suelen tener algo en común: son multidireccionales.
Es decir, las creaciones de Bruton no son lo que parecen porque gracias a los mecanismos que emplea, no se comportan como podríamos esperar. Si una moto normal puede ir para adelante y algunas para atrás (o bueno, todas si las empujas), esta puede moverse para adelante, para atrás, para los lados, en círculo, en diagonal… casi de todas las maneras que se nos ocurran.
Esto es posible porque el británico, que lleva creando este tipo de artilugios desde hace casi dos décadas, denomina este invento como omni-bike y ya ha creado varias, aunque esta última es de estilo chopper y, según el mismo reconoce, no funciona como esperaba. Pero antes, vamos a detallar cómo creó Bruton este “cacharro”.
Lo primero que debemos tener claro es que la rueda trasera no es convencional en absoluto, y que está accionada por un motor y formada por dos discos, cada uno con seis pequeñas ruedas distribuidas de forma que los huecos de uno quedan cubiertos por las ruedas del otro, asegurando así un contacto continuo con el suelo.
El chasis se ha montado utilizando perfiles de aluminio tipo T-slot, placas mecanizadas y piezas fabricadas en 3D. Todo va atornillado de manera sólida. Dos servos O-Drive reciclados de un proyecto anterior se encargan de mover la rueda delantera, mientras que otro servo, colocado justo detrás del asiento sobre un perfil vertical, se ocupa de manejar la trasera mediante un sistema de poleas.
Debajo del asiento, que va levemente elevado y acolchado, encontramos la caja de baterías y unas estriberas. También hay un panel de control con nivel, medidores de salida, interruptores para activar las ruedas y algunos elementos más.
Otra de las peculiaridades de este proyecto es que en lugar de montar puños giratorios como en proyectos anteriores (uno para avanzar y retroceder, y otro para inclinar), esta vez Bruton ha escuchado a su comunidad y ha optado por instalar joysticks en el manillar.
Cada uno de los joysticks permite mover el vehículo en seis ejes distintos. En teoría, todo se podría controlar con uno solo, pero eso implica una complejidad poco práctica, así que ha preferido usar uno para desplazarse hacia delante o atrás y otro para moverse lateralmente.
La omni-bike de Bruton no es tan fácil de manejar
En el vídeo donde enseña todo el montaje —altamente recomendable si te van los experimentos con motos— Bruton repasa paso a paso cada parte del proceso. Si lo que te interesa es ver cómo va en marcha, basta con saltar al minuto 20:30 para ver la prueba, que viene con sorpresa.
Y es que durante las primeras vueltas descubrió que girar en círculo no era tan intuitivo como esperaba: para girar hacia un lado tenía que inclinarse hacia el contrario. Por eso probó a rodar en sentido inverso, aunque los resultados no fueron tal como esperaba…
De lo que no cabe duda es que una vez más, Bruton ha puesto en marcha un proyecto que, aunque no es precisamente funcional ni pensado para el uso diario, sí que ofrece un nivel de creatividad y genialidad técnica difícil de igualar.
Porque sí, puede que esta omni-bike no sea la solución de movilidad ideal, pero en cuanto a originalidad, va sobrada.
