Cuando dos de los integrantes de MotoShed tuvieron la oportunidad de probar la Indian Scout Sixty, pocos días después de su presentación, quedaron encandilados por las bondades de la motocicleta americana. Es por ello que empezaron a barruntar cómo podrían modificar la Scout para que fuese aun mejor, tanto a nivel estético como dinámico.
Después de unas cuantas conversaciones (y seguramente más de una cerveza), llegaron a un diseño en el que el culmen era conseguir que los escapes terminasen justo bajo un asiento monoplaza. Tras ello sabían que necesitaban hacerse con una Indian Scout Sixty y ponerse manos a la obra. Por supuesto, aprovecharían para mejorar también cómo esta moto se defiende en tramos de curvas, mejorando al mismo tiempo la parte ciclo y, porqué no, la potencia disponible.
El primer paso para crear la Indian Scout Sixty ‘Road Runner’ fue quitar todas aquellas piezas que sobraban o que en su defecto iban a modificar o sustituir. Una vez hecho se encontraron con la enorme tarea de despejar toda la zona situada bajo el asiento que, en la moto original, es utilizado para la batería, la ECU, etc.
Eliminando el sistema ABS consiguieron un precioso hueco en el que poner una batería de menores dimensiones así como el regulador y la ECU, lógicamente modificando todo el cableado existente para que pudiese llegar a la nueva ubicación.
Tras ello era el momento de reconducir sendos escapes, haciendo además que el calor que emanan no achicharrasen otras partes de la moto por lo que hubo que protegerlos concienzudamente. De igual forma, se fabricó un nuevo guardabarros trasero que protege los escapes de las salpicaduras de la rueda trasera.
Los escapes son ahora notablemente más cortos y además, uno es un 20% más largo que el otro por lo que se instaló un sistema Dynojet Power Vision CX (que dejaron a la vista) para registrar datos y poder remapear la ECU al nuevo escape. Aunque no está perfecto, la moto ya presenta una buena conexión entre el acelerador y la rueda trasera.
Buscando poder realizar con la Indian Scout Sixty ‘Road Runner’ una conducción más deportiva, se reubicaron los reposapiés más atrás (vienen firmados por Rizoma) mientras que el manillar es Renthal. Galfer fueron los elegidos para las manetas.
A nivel de suspensiones se optó por un tarado más rígido en la horquilla (con tratamiento en nitruro negro), lo que permite que la moto no se hunda tanto en apoyos. Además, sendos amortiguadores traseros HyperPro permiten ajustar perfectamente la moto a la nueva configuración y estilo de conducción.
Muchos de las piezas son de chapa hechas a mano por CW Engineering (cúpula de nuevo faro, guardabarros delantero y trasero) mientras que el asiento corrió a cargo de Steve Adams, un genio que trabaja con Aston Martin. La pintura, muy oscura, es obra de Illusion Race Paint. Algunas de las piezas han recibido un tratamiento símil carbono que les confiere un aspecto más ligero mientras que el chasis y el motor cuenta con todos los tornillos en titanio.
El conjunto se complementa con el original logotipo en el depósito de la Road Runner, única nota de color junto al cuadro de instrumentos original que destaca sobre una Indian Scout Sixty ‘Road Runner’ que, a pesar de su mayor deportividad, conserva el look de fábrica.











