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¿Hablar por el móvil y conducir la moto? ¡Error!

Teléfono y moto, dos enemigos irreconciliables

Ya sabemos que hablar por teléfono y conducir no son buenos compañeros de viaje. El estar pendientes de una conversación nos hace perder la percepción de lo que sucede alrededor y las consecuencias pueden ser nefastas. Pero si en vez de hacerlo con un manos libres lo haces con el teléfono directamente, pues...

Decía hace un tiempo un anuncio publicitario que «El ser humano es extraordinario» y la verdad es que hay muchos individuos que día tras día se empeñan en demostrarlo. No hay más que encender el móvil o el ordenador y entrar en cualquier red social para darnos cuenta de que estamos rodeados de gente que hace cosas asombrosas. A veces es para bien y nos enteramos de la grandeza de las personas, pero otras veces (la mayoría) es para darnos cuenta de esa «grandeza» que nos hace reír o incluso avergonzarnos de compartir especie.

En esta ocasión nos trasladamos hasta Asia, presumiblemente Vietnam donde el caos circulatorio es la constante y la densidad del tráfico es inmensa. Y ahora, inmensos en esa vorágine en la que motos y coches van sorteándose, entrelazándose en cruces y evitándose para ganar tiempo, es cuando aparece nuestro gran protagonista. Como es habitual allí, lo hace a los mandos de un scooter de rueda alta por el lado izquierdo de nuestra pantalla.

Su aparición ya es de «pro», porque lo hace con una mano en el manillar y la otra sujetando algo ¿será un móvil? En unos segundo salimos de dudas, sí el «amigo» va hablando por el móvil mientras conduce. Justo en ese punto ya empieza a liarla, ya que se toca con otra de las motos que hay en medio del tráfico, pero lo mejor está por venir.

Sólo unas fracciones de segundo después se cruza en la trayectoria del coche que está grabando todo y es ahí cuando se confirma que todo está fuera de control. Una mano en el manillar, la otra en el móvil, esquivando un coche haciendo una curva ¿qué puede salir bien? pues nada… Al final giro cerrado, desequilibrio y caída. Afortunadamente todo se salda con un pequeño tropezón a escasa velocidad, aunque suficiente para que el conductor pierda su casco en la caída (otra más). En resumen, una colección de cosas que no hay que hacer nunca sobre la moto con un final que podría haber sido algo más cómico si la zapatilla le hubiera salido volando… Dejando la guasa de lado, ya sabemos que móvil y circulación son incompatibles con la moto, tanto si la conducimos como si los del móvil son los que van en el coche.

David Robledo
David Robledo
La pasión por las motos me viene desde la cuna. En casa la afición de la moto de mis padres, especialmente mi padre, nos hizo vibrar cada domingo y viajar a las carreras. Así que el momento de flirtear con las carreras llegó y durante un tiempo jugué a eso de ser piloto (en motocross, que no había dinero para más). Colgadas las botas y el casco llegó el paso natural, seguir en las carreras al otro lado del muro y en eso llevo desde 2007 trabajando con equipos y pilotos primero, y como parte de SoyMotero.net desde unos años después, especializado como no en todo aquello que tiene que ver con la competición en cualquier de sus vertientes. ¡Siempre full gas!

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