Por mucho que nos duela, hay que reconocer que a veces no somos tan mañosos como nos gustaría cuando nos subimos a la moto. Estar al nivel de “tipos” como Iván Cervantes, Laia Sanz o Mario Román es algo a lo que el resto de los mortales no podemos aspirar.
A esa lista podemos añadir al protagonista del vídeo que acompaña la noticia. Lo más impresionante, además del estilo y la confianza, es que muestra una soltura que roza la desvergüenza.
En un primer momento, se ve como el protagonista empieza un invertido en el que parece que pierde el control y se roza con un árbol. Pero en realidad todo forma parte de un plan en el que aprovecha ese toque para girar la moto en el aire y cuando se encuentra a 180º de la posición en la que comienza la maniobra, toca con la rueda trasera y haciendo un caballito termina un “truco” que, seamos sinceros, no habrá logrado a la primera.




