La situación en la que estaba Valentino Rossi antes de empezar la temporada de MotoGP 2020 es bien distinta de la que vive ahora. Cuando se anunció la renovación de Viñales y el fichaje de Fabio Quartararo en el equipo oficial Valentino se quedaba automáticamente sin plaza. De todas maneras, Yamaha le ofreció seguir con una Yamaha M1 oficial aunque en la estructura satélite del equipo, el Petronas Yamaha.
Ya entonces Valentino había reconocido que esperaría a las primeras carreras de la temporada para ver cómo se encontraba la M1 y cómo se sentía él mismo. Después llegó la cancelación del GP de Qatar para MotoGP y la sucesión de aplazamientos, retrasos y, finalmente, cancelaciones. Eso ha dado al traste al planteamiento de Rossi que reconoce que deberá tomar la decisión antes de que arranque la temporada: “Con todo lo que ha pasado es más difícil tomar una decisión, porque tenía en mente la idea de decidir después de seis o siete carreras y pensamos en anunciarlo en Mugello, porque cambiamos algo en el equipo y quería entender si puedo ser más competitivo que el año pasado, porque en 2019, especialmente la segunda mitad de la temporada, fue difícil. Pero tengo que decidir sin poder correr. He pensado en mi decisión durante estos meses, estas últimas semanas, y decidiré lo antes posible. No tengo una fecha límite clara, pero creo que no tengo mucho tiempo para hacerlo. Así que definitivamente tengo que decidir antes de comenzar”.

Sin embargo la parte más llamativa es que en este tiempo de cuartentena, que ha pasado con su pareja y su madre, Rossi ha bajado su ritmo habitual, ha pasado tiempo en casa y ha roto con su rutina. Es ahí donde abre de manera clara la posibilidad de la retirada, afirmando que se ve capaz de disfrutar de la vida una vez se retire: “Tengo que ser sincero, tuve un buena cuarentena. Lo pasé bien, porque me quedé en mi casa y me relajé con mi madre, con mi novia, con mis animales, y lo pasé genial. Para mí era muy extraño porque desde 1995 mi vida ha sido dar vueltas por todo el mundo, siempre en los circuitos. Es un sentimiento extraño al principio, pero he visto que me gusta mucho estar en mi casa y, especialmente, vivir sin la presión constante de los resultados de las carreras. Ha sido una buena sensación, puedo imaginar un poco mi vida futura cuando deje de correr en moto. Así que creo que también puedo disfrutar de la vida cuando me retire. Esto es bueno y me permite tomar mi decisión más fácilmente”.
Así pues, por el momento no queda más que esperar para saber si esta extraña temporada 2020 será la última para Valentino Rossi o no.



