En un antiguo pueblo restaurado, en pleno centro de Italia, Leopard Racing ha presentado esta mañana el equipo con el que competirá durante esta temporada. En el año 1997 la zona sufría un terremoto que dejaba en ruinas las históricas casas de piedra que remontan su historia hasta el siglo X, hoy un lujoso hotel se ha vestido de color turquesa para dar la bienvenida a la temporada 2016.
Mismos colores en las motos del Leopard Racing representando a su principal sponsor, la bebida energética natural Leopard, pero caras y equipos nuevos para este año. La andadura del equipo crece este 2016 hasta la categoría intermedia, donde Danny Kent y Miguel Olivera lucharán por estar entre los diez mejores pilotos de la Moto2. El británico llega como vigente campeón de Moto3 y no es su primera vez en la categoría, ya probó suerte en 2013 con el Tech 3 Racing, pero el trabajo no dio sus frutos. En esta ocasión, con una moto muy diferente a la de entonces, Kent se marca luchar por los puestos de cabeza, ya que tiene moto y equipo para ello, tal y como ha comentado en la presentación.
Por su parte, Miguel Oliveira, novato en la categoría, aseguraba que dará el 100 por cien desde que se apaguen las luces el próximo 20 de marzo en Losail. Los pilotos, que el año pasado se encontraron en pista como rivales por la lucha del título de Moto3, no han dejado de elogiarse mutuamente. El portugués afirma que es un estímulo tener como compañero de equipo al vigente campeón, “hace que me motive”, aseguraba Oliveira. Ambos han constatado las buenas sensaciones que le han producido los últimos test y dan por seguro que sus motos, a pesar de ser nuevas en la categoría, están más que capacitadas para estar arriba.



