El dominio aplastante de Rea las últimas temporadas y la falta de motos competitivas en la parrilla han hecho que el WSBK haya perdido parte del encanto que se pudo vivir en la primera parte de la década del 2000 cuando pilotos como, Rubén Xaus, Pier Francesco Chili, Anthony Gobert, Colin Edwards, Troy Corser, Noriyuki Haga, Aaron Slight, Troy Bayliss o Ben Bostrom peleaban cada fin de semana.
De hecho, este último, ha recordado a través de unas simpáticas declaraciones aquellos tiempos en los que, casi toda la parrilla era como una familia. Ahora es habitual y, relativamente sencillo, ver a Rea tomando algo con Haslam, Lowes o Vd Mark entre sus autocaravanas, pero en aquella época era todavía más frecuente e incluso con los máximos rivales, con los que luego el domingo tenían luchas encarnizadas.
Así reconocía Bostrom el buen ambiente (y la falta de dieta) de la que hacía gala con Edwards: «Antes o después de las carreras, me veía con Edwards para tomar una pizza, una cerveza o simplemente para divertirnos en nuestras autocaravanas. Me llevaba bien con todos, incluidos los rivales más rápidos y feroces».
Precisamente, hablando de los rivales más duros de lo que podría considerarse como «la época dorada del WSBK», Ben ha recordado a alguno de ellos. Preguntado directamente por su oponente más duro, Bostrom no tiene dudas: «¡Claramente Noriyuki Haga! Siempre podías oir su moto detrás de ti. Trataba de adelantar en lugares que nunca podrías esperar. Estaba completamente loco».
También tiene buenos recuerdos sobre Troy Bayliss, al que recuerda con intensidad por sus batallas, pero con cariño por su comportamiento en pista: «Otro fue Troy Bayliss, que siempre lo probó. Se comportaba durante la carrera como una bestia. Esa era su personalidad en la pista, pero después de la carrera era un caballero, como Frankie Chili.»






