Nerva Spark es un scooter eléctrico de entrada, pero con amenidades interesantes como la batería extraíble con tecnología BYD Blade LFP. La propuesta de la marca ibérica combina este componente con conectividad, diferentes modos de conducción y una estructura, claramente pensada para los desplazamientos urbanos.
Dos versiones para diferentes usuarios
Nerva ofrece el Spark en dos configuraciones. El L1e (50 cc) alcanza una velocidad máxima de 45 km/h y declara hasta 80 kilómetros de autonomía aproximadamente.
Por su parte, el Spark L3e, equivalente al segmento de 125 cc, eleva sus prestaciones hasta los 95 km/h. Su motor entrega 5 kW (6,7 HP nominal) y 7,6 kW (9.3 HP máxima). El L3e incorpora tres modos de conducción: Eco, Normal y Sport.
Las dos variantes L1e y L3e disponen de un tablero de instrumentos digital a color con información sobre velocidad, autonomía y estado de carga.
Batería BYD Blade LFP: poderoso argumento
La batería es el mayor atributo de la Spark. Las dos versiones utilizan tecnología BYD Blade con química LFP, basada en litio-ferrofosfato. El Spark L1e incorpora una batería de 2,06 kWh, 44,8 V y 46 Ah, mientras que el Spark L3e utiliza una batería de 3,496 kWh, 76,8 V y 46 Ah.
En ambos casos, la batería es extraíble, lo que permite llevarla y recargarla desde la casa u oficina mediante una toma doméstica. También es posible conectar directamente el scooter a una electrolinera utilizando el cable Tipo 2 que está incluido.
Los tiempos de carga aproximados del L1e son de 1 hora y 35 minutos para el 80 % y dos horas para alcanzar el 100 %.
A su vez, el L3e requiere aproximadamente 2 horas y 50 minutos para llegar al 80 % de carga y 3 horas y 30 minutos para completar todo el proceso.
Conectividad y funciones inteligentes
El Nerva Spark viene con tecnología digital. Con la aplicación NERVA CITY, disponible para iOS y Android, usted puede consultar el estado del vehículo, conocer su ubicación y activar el bloqueo remoto cuando la moto está detenida.
De igual manera, el sistema deja configurar la regeneración de energía al soltar el acelerador o accionar los frenos, recibir actualizaciones OTA y activar o desactivar el sistema Hill Holder, destinado a facilitar las arrancadas en pendientes.
Motor central y menor mantenimiento
Otro elemento diferenciador es su configuración mecánica. El Nerva Spark dispone de un motor eléctrico central y transmisión por correa con reductor, una solución que busca entregar una respuesta suave y silenciosa.
Al prescindir de una cadena convencional, desaparecen operaciones periódicas como el tensado y la lubricación. A esto se suma que el sistema de propulsión eléctrica requiere menos mantenimiento que una moto con motor de combustión.
En materia de equipamiento, el Spark tiene doble faro LED protegido por una rejilla de acero, frenos de disco delanteros y traseros, pinzas rojas y portaequipajes integrado, preparado para instalar un baúl opcional.
¿Qué tan viable sería para Colombia?
El Nerva Spark tendría características bastante interesantes para el mercado colombiano. La posibilidad de retirar la batería y poderla cargar desde la casa es muy atractiva para usuarios urbanos que no cuentan con un punto de carga privado. Además, el Spark L1e puede alcanzar hasta 80 km de autonomía en modo ECO, mientras que el L3e alcanza hasta 100 km.
Esto la sitúa más cerca de una moto eléctrica urbana convencional que de los pequeños scooters eléctricos destinados para desplazamientos de corta distancia.
Otro atractivo para nuestro país sería el precio. Nerva ha fijado un precio sugerido en Europa de 2.095 euros para la L1e y de 2.595 euros para la L3e.
De llegar a Colombia, estas cifras -incluso sumando impuestos, aranceles y otros costos de ley- se mantendrían dentro del rango de precio de las motos eléctricas que se venden actualmente en el país.







