El motocross está a punto de afrontar uno de los cambios más importantes en materia de seguridad de los últimos años. La FIM (Federación Internacional de Motociclismo) e Infront Moto Racing establecieron que los airbags serán obligatorios desde 2028 en MXGP, MX2, el Campeonato Mundial Femenino de Motocross y el Motocross de las Naciones.
Para 2027, su utilización será altamente recomendada. La decisión modifica la manera en que los pilotos deberán protegerse en la parte superior del cuerpo y confirma que la tecnología de airbags pasó de ser una alternativa experimental a convertirse en una herramienta de seguridad integrada al futuro del motocross profesional.
La importancia de los airbags
La importancia del airbag para los pilotos de motocross está relacionada con las características propias de esta disciplina. A diferencia de otras modalidades de motociclismo, las caídas pueden producirse después de un salto, al aterrizar, en una zanja, durante el paso por un peralte o después de perder el control de la motocicleta.
A su vez, el piloto puede salir despedido de la moto y caer sobre superficies irregulares, con diferentes ángulos y velocidades de impacto. En esas circunstancias, anticipar exactamente dónde y cómo ocurrirá el golpe es prácticamente imposible.
Por eso, un sistema de protección activo puede complementar los elementos tradicionales del equipamiento. Mientras los protectores convencionales proporcionan una barrera física frente al impacto, el airbag puede desplegarse cuando sus sensores detectan una situación compatible con una caída.
La FIM contempla que estos sistemas deberán permanecer bien colocados, y cerrados durante toda la actividad en pista. Además, deberán cumplir con una homologación específica o estar declarados conformes con la FIM Category 3 para motocross.
Tecnología creada para el motocross
El avance de los airbags en motocross también demuestra que la tecnología no puede trasladarse directamente desde las motos de carretera o los circuitos de velocidad. Alpinestars comenzó a recopilar datos de pilotos de MXGP, AMA Supercross y motocross desde 2016 para desarrollar el algoritmo de activación de su Tech-Air MX.
El objetivo era conseguir que el sistema pudiera diferenciar los movimientos habituales de un piloto de motocross de aquellos asociados con una situación de accidente. La tarea resultó ser muy compleja debido a los saltos, zanjas, peraltes y movimientos que forman parte de una vuelta normal y que un dispositivo demasiado sensible podría interpretar erróneamente como una caída.
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Sensores capaces de reaccionar en milisegundos
El Tech-Air MX permite entender hacia dónde apunta esta tecnología. El sistema incluye seis sensores, compuestos por un acelerómetro triaxial y un giroscopio triaxial, que analizan los movimientos del piloto y envían información al ordenador del sistema cada milisegundo.
Cuando el algoritmo identifica una situación de accidente, activa el despliegue del airbag. Alpinestars señala un tiempo medio de inflado de aproximadamente 40 milisegundos, dependiendo del tamaño de la bolsa de aire. Una vez desplegado, el sistema proporciona protección para hombros, pecho y espalda.
La capacidad de analizar los movimientos y activar la protección rápidamente, es la prueba reina para incorporar airbags al equipamiento.
Airbags, complemento para la protección de los pilotos
La llegada de los airbags no significa que los elementos tradicionales de protección desaparezcan. La reglamentación de motocross continúa estudiando la utilización de protección completa para la parte superior del cuerpo.
El sistema de Alpinestars combina protección pasiva en pecho y espalda con la protección activa que proporciona el airbag cuando se despliega.
Esto plantea un concepto diferente de seguridad: no se trata únicamente de poner una barrera entre el piloto y el suelo, sino de incluir una tecnología capaz de reaccionar ante determinadas dinámicas de los accidentes.
2028 marcará un antes y un después
La nueva normativa establece una transición progresiva. En 2027, la FIM recomienda encarecidamente utilizar un airbag funcional y operativo. Pero desde 2028, será obligatorio para todas las competencias de motocross.
Para los pilotos y equipos, esto significa que la próxima temporada será también un periodo de adaptación a una tecnología que deberá integrarse en la preparación habitual, desde los entrenamientos hasta las sesiones oficiales. Este cambio refleja una evolución en la concepción de la seguridad del motocross mundial.
Más que una nueva obligación reglamentaria, los airbags representan la aprobación de una tecnología que puede salvar la vida de los pilotos.








