Tras una década de “motogpismo” habría que hacer balance y comparar cómo ha evolucionado el “Circus” de Gran Premio. Realmente, ¿ha ido a mejor? Claro que no. Desde luego, para los intereses de los pilotos españoles y los bolsillos de algunos mandamases sí, con circuitos, campeones del mundo y jóvenes promesas “made in Spain” en cada categoría, pero… ¿a nivel espectáculo, qué ha quedado? ¿Qué fue de aquella frase de Mike The Bike “Por amor al deporte”? Contentarme con 40 minutos de tonteo entre dos pilotos naranjas y uno azul, con un insulso pelotón intermedio y otro tercero final con “motos Lego” me parece, sencillamente, tedioso y decrépito.
MotoGP está en crisis y hay que solucionarlo si no se quiere acabar con la categoría. ¿CRT’s de desguace para rellenar, qué es esa mierda? Contención de costes diría yo, pero con pluralidad de marcas: una moto por piloto, centralita única, menos minutos de entrenos, un calendario racionalizado, más cobertura televisiva, etc.
Por el contrario, las SBK cumplen sus bodas de plata, con motos “de verdad” basadas en aquellas que vemos en los concesionarios, pilotadas por personas que parecen y se comportan, simplemente, como personas bajo un reglamento algo más lógico. Otra atmósfera totalmente diferente.
Entiendo que los GG.PP llevan entre nosotros desde 1949 y las SBK desde 1988 pero, ¿la veteranía es siempre un grado? Si no has visto la segunda manga de Donington 2012 estás perdido: cinco SUPERHÉROES inmersos en una batalla épica y hasta seis fabricantes diferentes en los siete primeros puestos… y es que no sólo de Honda y Yamaha vive el hombre.
La escasa “tradición clásica 4T” en nuestra península puede haber hecho de las suyas, ya que las SBK siempre han sido un coto dominado por pilotos anglosajones: sólo tres “extranjeros” (Checa, Biaggi y Roche) han sido campeones del mundo, rompiendo así la hegemonía guiri (británicos, australianos y americanos).
Por otro lado, ¿para qué quiero Moto2 si el mundial de Supersport existe desde 1997? Motos más potentes, rápidas, evolucionadas y con las mismas peleas “codo con codo” de siempre. Ojo que hablamos de 32 pilotos en parrilla, por si a alguien le gusta más eso de “cantidad frente a calidad”… De las Moto3 con mecánica de generador auxiliar mejor ni hablar.
Para más inri, los dos campeonatos están condenados a entenderse, ya que la empresa Bridgepoint (propietaria de Dorna, promotora de MotoGP) compró a finales del año pasado Infront Sports & Media (propietaria de los derechos de SBK). Me imagino que más allá de los beneficios, en Bridgepoint se preocuparán por desarrollar y complementar ambos certámenes sin penalizar a ninguno… Antes, los Flammini hacían y deshacían a sus anchas, pero ahora… ¡Que Dios nos pille confesados!
