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Prueba Ducati Scrambler Desert Sled 2017: enduro a la boloñesa

Fotos: Ducati/Milagro
La firma de Borgo Panigale reinterpreta el concepto Enduro a su manera, y lo hace con una nueva variante de la Scrambler. Esta nueva Desert Sled se alinea con la ya conocida versión Urban Enduro, pero va más allá al mostrarse más eficaz en un uso puramente off road. Para ello se ha trabajado sobre todo en adaptar su parte ciclo.

Ducati está cumpliendo con el guión que elaboró y mostró al mundo hace poco más de dos años, concretamente en INTERMOT2014 cuando presentó por vez primera el concepto Scrambler: una moto, muchas versiones. Conocidas ya seis de ellas (Icon, Classic, Urban Enduro, Full Throttle, Sixty2 y Flat Track Pro) cada una con sus particularidades, ha llegado el turno de presentar a la Desert Sled, que no sólo la Scrambler más campera, sino que se trata de la moto de corte más off road de todo el catálogo de Ducati. Para presentarla en sociedad los responsables de Ducati buscaron un entorno original que le sentara bien a este nuevo lanzamiento, además que hiciera buen tiempo en la época más fría del año… Solución: el desierto de Tabernas en Almería. Sí, donde se rodaron en su día los westerns, y cierto es que normalmente hace bueno, pero esta vez no, llovía y hacía frío. Pero bueno, ya tengo dos anécdotas que contar: probar una moto en el decorado de un western y ver llover en Almería. Elegir un desierto como escenario viene también por que el diseño de este modelo está inspirado en las Ducati que corrían las carreras de finales de los ’60 en la Baja California.

¡Ayo Silver!

Es difícil ver esta moto y no preguntarse ¿para qué sirve? No es una moto urbana, ni una off road y tampoco una moto digamos de “carretera”, pero sí es un poco de cada una. Para entender el concepto primero hay que conocer el fenómeno Scrambler, una moto fácil y sencilla, accesible (carnet A2), polivalente, con mucha personalidad y a su vez muy personalizable ya no sólo por sus numerosas versiones sino también por los accesorios originales que ofrece la marca. Con la Desert Sled, Ducati ha querido desarrollar una versión off-road sobre la base Scrambler y para ello la han dotado de muchas más modificaciones de las que puede parecer a primera vista. De un primer vistazo apreciamos un gran faro con rejilla de protección, manillar ancho, guardabarros elevados, suspensiones altas, llantas de radios y neumáticos mixtos, pero hay mucho más.

No es fácil hacer que una moto con un peso en seco 191 kg se desenvuelva con soltura sobre la arena del campo, y menos aún conseguir esto sin hacerle penalizar en su comportamiento sobre asfalto. En la Desert Sled se ha trabajado mucho en la parte ciclo, el basculante se ha rediseñado, es un poco más largo y va anclado directamente al chasis y no al motor como pasa en las otras Scrambler. De esta forma los esfuerzos se concentran en la parte baja del chasis y mejora el rendimiento de la suspensión trasera en un uso off road. El refuerzo también se refleja en las dos placas laterales que abrazan al motor. El recorrido del amortiguador, que es regulable en extensión y precarga, se ha incrementado hasta los 200 mm al igual que el de la suspensión delantera. La distancia entre ejes además ha aumentado a 1.505 mm. Con todo esto no quiero decir que puedas saltar mesetas de dos en dos pero la verdad es que su comportamiento en tierra mejora bastante. Ayuda también una postura de conducción atípica pero muy acertada para todo uso.

La Ducati Scrambler Desert Sled es una moto sorprendente en todos los aspectos

En los primeros metros recorridos con la Scrambler todo se hace raro sin ser para nada incómoda, el manillar es ancho y queda muy arriba, además es regulable como toda moto de off road que se precie. El asiento está a una altura adecuada, los 860 mm son más que correctos teniendo en cuenta las pretensiones camperas con las que se ha desarrollado, pero eso sí, te costará llegar al suelo si mides de 1’70 cm para abajo. Ducati ofrece como opción un asiento 20 mm más bajo que el de serie. Enseguida le coges el punto a la Desert Sled, en muy poco tiempo te haces a ella y a sus particularidades. En asfalto se maneja bien, es ágil, transmite confianza y además los nuevos mixtos Pirelli Scorpion Rally STR agarran bien gracias a los tacos lisos incluso con el pavimento mojado, doy fe de ello. Penaliza que la llanta delantera sea de 19 pulgadas y se nota sobre todo en curvas cerradas, como entres un poco colado y quieras meter a moto, se resiste y abre mucho el giro. La primera vez te asusta si estás acostumbrado a manejarte con una moto con llantas de 17”, pero después del primer “¡uy!” ya se te queda grabado a fuego el diámetro en el subconsciente y las siguientes curvas anticipas un poco el giro.

De serie incluye ABS desconectable, de hecho es la única asistencia electrónica de la que dispone, algo inusual en los modelos de última hornada, aunque en esta moto no se echan en falta más “ayudas”. Monta frenos de disco en ambos trenes y, aunque debido a las condiciones climatológicas no pudimos apurar mucho la frenada, si aprecié que va algo justa de frenos si se quiere ir deprisa. En terreno urbano se muestra cómoda y efectiva aunque habrá que ver si con tráfico denso el manillar no se muestra demasiado ancho al pasar entre coches y por huecos pequeños. Sin duda el momento de dejarla estacionada será cuando la gente se vuelva para verla porque llama la atención, es una moto muy “pintona”.

Dos colores disponibles para la Ducati Scrambler Desert Sled 2017

Al desierto

Para quien no conozca el desierto de Tabernas, no es el típico desierto con arena fina y dunas, es un paraje peculiar y difícil de describir. Llega el momento de comprobar si la Desert Sled es competente para un uso off road. Para ello nos metemos por un camino de tierra, por supuesto empapado, de tierra suelta y la verdad es que llama la atención que se maneje tan bien en este terreno teniendo en cuenta que su peso ronda los 200 kilos. Se muestra sorprendentemente ágil y manejable, además los neumáticos traccionan con relativa efectividad en tierra suelta. Aquí, al contrario que en el asfalto, se agradece la llanta de 19” al poder meter la rueda delantera por baches o roderas, salir airoso y rodar con cierta estabilidad. La altura del manillar es correcta y la horquilla, que cuenta con regulaciones en compresión, extensión y precarga de muelle se muestra eficaz en todo momento. El ABS es desconectable, el camino que hay que seguir por el display digital para llegar a desconectarlo no es demasiado intuitivo, pero cuando ya lo has hecho tres veces sale prácticamente solo. Una cosa que pude darme cuenta es que el depósito es demasiado grande, cuando vas sentado y quieres moverte encima de la moto o sacar una pierna para meterte, por ejemplo, en un peralte estorba por ser muy voluminoso. Pero en algún lado tienen que ir los 13 litros de combustible que entran dentro…

El motor apenas ha cambiado respecto a sus versiones. De base sigue siendo el bicilíndrico de 803 cc Euro 4 de aire y 75 CV de potencia, pero en esta versión se ha modificado la entrega de potencia mediante un nuevo control de velocidad que hace que sea muy progresiva a bajo régimen, más o menos en la primera mitad del recorrido del puño. Esta medida ha sido tomada para evitar brusquedades sobre todo con vistas a un uso en campo donde el primer toque de gas es lo que predomina, sobre todo en una conducción tranquila. Y debo decir que han acertado, pero en carretera se me antoja una entrega demasiado progresiva.

La Ducati Scrambler Desert Sled es una neo retro con la que puedes divertirte sobre tierra

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