Hablamos de un casco integral fabricado con un material tecnopolímero, en el que la marca italiana ha conjugado ese equilibrio, siempre difícil, entre una sólida calidad y un precio muy competitivo.
El primer lado de ese equilibrio se aprecia simplemente al tacto. Basta con pasar la mano por el exterior para apreciar una pintura que a la larga, finalmente, ha mostrado una resistencia sobresaliente al paso de los kilómetros, con todo tipo de inclemencias, tras esta prolongada prueba que ha concluido, prácticamente, con un año de duración. La misma solidez muestra ahora la goma que sirve de zócalo a todo el contorno de la base. Sin embargo, lo que más llama la atención en este apartado de la calidad es el interior, con un tejido que asegura el confort en los trayectos más largos y una durabilidad más que considerable, sobre todo si tenemos en cuenta el precio realmente contenido de este casco. Además, el acolchado que le da cuerpo tampoco ha cedido ni al sudor, ni a la contracción del frío y ni al paso de los kilómetros y del tiempo.
Conduciendo en ciudad
La pantalla subida toma una sobrada elevación para liberar por completo la visión a través de la ventana frontal, y a la hora de cerrarla totalmente, se siente su hermetismo con el ligero golpe, como el capó de un coche, que da al acoplarse con el marco del casco. Eso sí, sólo ofrece tres posibles posiciones: abierto por completo, abierto en la mitad y totalmente cerrado; algo que nos hace echar de menos, sobre todo, una posible cuarta muy usada en ciudad, abriendo una leve rendija de respiro.
Ruido en la autopista
La forma del GIVI 50.4 Sniper es sencilla, sin spoilers y describiendo gran parte de una esfera casi regular. Sin embargo, su nivel de insonorización resulta más que aceptable, teniendo en cuenta la austeridad de su precio. Es decir, que no terminas ni con cierta sordera, ni tampoco con ese leve aturdimiento que nos dejaría un casco verdaderamente ruidoso después de varias horas conduciendo a ritmo de autopista.
En la larga distancia
Se agradece mucho el buen acolchado que ofrece el recubrimiento interior, desmontable y elaborado en tejido alergénico, en el que no aparecen las pequeñas molestias que sentimos con los minúsculos pliegues que, en ocasiones, se forman con la presión sobre los tejidos en la intimidad de algunos cascos.
Por otro lado, el peso razonable (1.450 gr en talla XL-61-63) ayuda a hacer más llevadero el paso de los kilómetros, lo mismo que la aerodinámica, sin tener la sensación, en absoluto, de que tu cabeza sea una vela redonda expuesta al viento. Por su parte, la pequeña colchoneta interior que forma el EPS no ha cedido ni un milímetro, después de tantos meses, y sobre todo a pesar de los sudores que le cayeron durante el verano y el uso de los buz o de los sotocascos en invierno.
A máxima velocidad
El posicionamiento del GIVI 50.4 Sniper no le dirige, necesariamente, hacia un público amante de las motos deportivas, menos aún de los aficionados a las tandas libres en circuito, ni por supuesto está diseñado con la idea de pilotar a altísimas velocidades. Aun así, quisimos someterlo a una prueba de fuego, por así decirlo, y hacer con él puesto una tanda en pista sobre una máquina de 200 CV. Pudimos comprobar cómo, más allá de los 200 por hora, el casco ofrecía una penetración digna contra el terrible flujo que se le venía encima, y lo describimos apuntando que quien firma este reportaje no tenía la sensación de que se le fuera a doblar la cabeza, ni al día siguiente aparecieron tampoco signos en sus cervicales de la más mínima tortícolis.
Al sol
Para los días en los que brilla con más fuerza y puede deslumbrar, el 50.4 Sniper cuenta con un visor oscuro, abatible mediante una rueda partida, situada en la base del casco, y escamoteada junto a la calota, en su lado izquierdo. Una posición muy natural, a la que accede nuestra mano de forma automática, en cuanto nos hemos habituado al uso de este casco.
Con lluvia
La ventana inferior sobre el mentón, las tomas superiores, ubicadas por encima de la frente, y la rejilla abierta permanentemente en el occipital garantizan una eficiente ventilación, a partir de 20/30 por hora, que disipa con una eficacia aceptable el posible vaho formado sobre la pantalla. En cualquier caso, lo que garantiza totalmente una visibilidad a cualquier velocidad, por mucho que llueva o por mucha humedad, o niebla, que haya condensada en el ambiente, es el Pinlock que ofrece GIVI como elemento extra.
Cierre y sujeción
La cinta de cierre se abrocha bajo la barbilla de una forma inmediata y micrométrica mediante el sistema de la tira dentada, que entra en una hebilla con pestillo retráctil. Este conjunto se muestra suficientemente robusto en el GIVI 50.4 Sniper, ofreciendo la confianza de que no se va a soltar, por fuerte que resulte la caída. Por otro lado, la cinta de nylon se ha mostrado muy sólida a lo largo de su uso, sin apreciarse sobre ella síntomas de que pudiera deshilacharse ni lo más mínimo con el paso del tiempo y de los kilómetros.
Homologación
El 50.4 Sniper de GIVI cumple la homologación europea, que como bien conoce el lector, implica el pase por el test del punzón, que se lanza sobre seis puntos vitales del casco, soportados debajo por el EPS, así como la prueba de la maza con base plana que golpea sobre la misma zona.
- Km realizados con el producto: 6.000
- Tiempo de prueba con el producto: 1 año
Principales Características:
- Material tecnopolímero
- El interior, en tejido antialérgico, es extraíble.
- Sistema de cierre con regulación micrométrica.
- Sistema de aireación posee dos tomas de aire frontal y otra en la mentonera y de un extractor posterior.
- Paraviento específico.
- Visera preparada para lente Pinlock.
- Visera interior ahumada.
- Para-nariz extraíble. Paraviento específico.
- Precio: 128 €







