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Prueba BMW R1200RS 2016: gentleman rider

Fotos: Javier Ortega
BMW dispone en su catálogo de la RS, una denominación que debutó como modelo del fabricante alemán hace cuatro décadas con la R100. A medio camino entre la F800GT y R1200RT, sus capacidades ruteras con tacto deportivo la convierten en una de las motos más versátiles del panorama actual.

Contra toda lógica, el segmento de las motos sport-turismo tiene escasa representación. Actualmente, no está tan de moda como, por ejemplo, las trail, las naked o incluso las retro. Una contradicción realmente porque son las “auténticas motos de carretera para todo”. El mercado ha cambiado y nada tiene que ver con el de la década de los ’90, donde las deportivas más deseadas eran, realmente, unas sport-turismo con genética muy deportiva… hasta que la Yamaha R1 llegó para cambiar el statu quo. Honda VFR800F, Kawasaki Z1000SX, Suzuki GSX-S1000F y futura Ducati Supersport 2017 son las rivales directas de la BMW R1200RS. Por potencia y categoría las Kawasaki ER-6f, Suzuki Bandit 1250 S, Kawasaki ZZR1400, Suzuki GSX-R1300 Hayabusa y Honda VFR1200F quedarían al margen de la comparativa.

El año pasado BMW recuperó unas siglas históricas (RS, Reisesport) en sus carrocerías para dar a luz un modelo semicarenado de corte deportivo y motor bóxer sin los extremismos de una supersport. El concepto ya se inventó en los ’70 y, ahora, BMW lo moderniza con un quinto modelo propulsado por motor bóxer de agua, una moto derivada de su hermana melliza BMW R1200R.

Características de última generación como los 2 modos de conducción (Rain y Road), control de tracción ASC (desconectable), ABS parcial (desconectable), pinzas delanteras radiales Brembo, horquilla invertida de 45 mm o el embrague antirrebote son equipamiento de serie. Instrumentación con display TFT, basculante monobrazo con transmisión por cardan y depósito de gasolina de 18 l. completan la presentación.

Nuestra R1200RS (14.500 €) de pruebas incorpora, además, el triple pack de equipamiento disponible para este modelo, Confort (462,36 €), Touring (1.646,46 €) y Dinámico (766,84 €), junto a la llave de proximidad, las maletas laterales (804 €) y el baúl trasero (260,49 €)… casi una unidad full-equip que muestra hasta dónde puedes equipar la R1200RS… si quieres gastarte 19.000 €, claro. ¿Quieres más? Todavía te quedan multitud de piezas racing o el cambio semi-automático (521,18 €), un universo de posibilidades a la carta. De necesitar asiento bajo (760 mm) o deportivo (840 mm), con diferentes arcos de paso a la altura del depósito, se incluyen sin coste (el de serie está a 820 mm).

Así, con este equipamiento extra de lujo todo buen rutero agradecerá el doble modo de conducción extra Dynamic y User (personalizable por el conductor para crearse un perfil a medida), control de presión de los neumáticos, puños calefactables, suspensión electrónica, control de crucero o preinstalación para el navegador Garmin-BMW.

Con la BMW R1200RS puedes cubrir hasta 350 km

Armonía y equilibrio

A los mandos de la BMW R1200RS ABS te encuentras cómodo en todo momento, las postura es agradable y confortable, fruto de unos semimanillares elevados por encima de la tija, unas estriberas bajas y un cómodo asiento. El parabrisas es regulable en altura de una manera muy sencilla, simplemente tirando de él o bajándola con nuestras propias manos.

Una vez en marcha (tras arrancarla apretando un botón, recuerda que nuestra unidad tiene llave de proximidad como en los coches) rápidamente adviertes el excelente tacto general de esta moto, un modelo que aprovecha todo lo bueno de la R1200R, optimizando su faceta rutera con la inclusión de un semicarenado y una óptica de rasgos S1000RR. Desde la piña derecha accedes a los modos de conducción con el botón MODE, pudiendo elegir entre cuatro opciones en las que la entrega de potencia es más o menos directa al jugar con el acelerador. Cada uno de ellos también va asociado a una intervención más o menos rápida del ABS y el control de tracción. Para pasar de uno a otro en marcha seleccionas el que quieras, cierras gas y aprietas la maneta de embrague a tope. Desde la piña izquierda controlamos el ABS, la suspensión ESA (tarado Road o Dynamic), el control de tracción, el control de velocidad, la luz de día y la ingente información del ordenador de a bordo.

En una carretera de curvas, la BMW R1200RS tiene mucho que decir

La suspensión electrónica semi-activa es fabulosa pues, independientemente del tarado/precarga seleccionadas, va actuando constantemente para evitar problemas d estabilidad en frenadas, aceleraciones o cambios de dirección rápidos, algo fundamental en cualquier moto y más con las inercias de un modelo que declara 236 kg llena. También es cierto que, tras muchos años de tren alternativo Telelever, el feeling que transmite una horquilla invertida me hace conducir más a gusto.

La R1200RS es el último modelo de BMW en incorporar el bóxer que debutó hace tres años en la sexta generación de la R1200GS, es decir, un bicilíndrico de 125 CV suave, aprovechable y enérgico. Si bien circulando en ciudad no puede mostrar todo su potencial, es en carretera abierta donde te sorprenderá. Un motor delicioso, sin apenas vibraciones, lineal, progresivo y con potencia en todo momento y en cualquier marcha.

Lateral izquierdo de la BMW R1200RS

La agilidad es sorprendente para una moto de más de metro y medio entre ejes y la facilidad para llevarla de un lado a otro es digna de un naked. Te transmite confianza total en cada movimiento y te invita a rodar a cualquier ritmo sin desfallecer. Un correcto reparto de pesos y un bajo centro de gravedad hacen el resto.

A la hora de frenar, el equipo completo Brembo detiene la moto sin rechistar, con buen tacto y dosificación. La frenada es parcial, es decir, que al tocar la maneta también frena un poco la pinza trasera. Gracias al “Pack de equipamiento Dinámico”, la RS se beneficia del ABS PRO que permite frenada con inclinación en curva reduciendo las posibilidades de irnos al suelo por pérdida del tren delantero. Otra de las ventajas de este pack es la sustitución del control de tracción ASC de serie por el DTC. Igual que sucede en las GS o RT, el primer sistema es puramente “reactivo” y simplemente lee las diferentes velocidades de las ruedas para saber si tiene que entrar en acción, haciéndolo de una manera brusca y seca. El DTC, en cambio, incorpora sensores de inclinación para un funcionamiento óptimo según el modo de conducción y ¡apenas se nota!

Desde la piña izquierda controlas la suspensión, la velocidad o el ABS

completamente distinta respecto a la versión naked con el mismo motor bóxer. La causa no reside sólo en los manillares diferentes, que en la RS marca la posición un punto más cerrada de un dos piezas, ni tampoco, en el resguardo del carenado. La diferencia genética más notable queda marcada por las cotas de su geometría, que definen a esta RS como una moto de recorrido más largo, marcando su carácter Sport-Turismo.|Una ST que se aparta de las irracionales prestaciones que alcanzaron otras en su día (y que actualmente mantienen) tras una batalla abierta por ofrecer la moto de serie con mayor velocidad punta del mercado. A pesar de ello, la R1200RS puede ofrecer un excelente velocidad de crucero, si es que diéramos con el escenario en el que está permitida, y sobre todo un excelente confort, con una, dos plazas y también con equipaje, sin renunciar a la diversión por rutas retorcidas en salidas dominicales. Incluso en el día a día, entre el tráfico, se mueve con efectividad, por lo que todo ello la lleva a presentarse como una de las opciones más completas de su segmento.’ usuario=»tomasperez» titulo=»Igual pero diferente» />

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