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La composición de los cascos de moto podría cambiar con esta revolución en el uso del carbono

Nanotubos de carbono para reducir daños cerebrales
El Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Wisconsin ha publicado un estudio que podría cambiar la manera en la que se hacen los cascos de moto.

Nadie duda de que los cascos de moto salvan vidas, pero también es cierto que hay que seguir mejorándolos y evolucionando la tecnología que hay detrás de ellos para convertirlos en lo más seguro posible. Es por eso que el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Wisconsin, ha estado trabajando y ha llegado a una conclusión que muestra en un estudio recientemente publicado, que podría cambiar la composición de los cascos de moto.

Para ser rigurosos, el estudio no está dedicado exclusivamente a los cascos de moto, sino que habla de cascos para fuerzas militares y también para deportes. Pero el camino marcado puede ser aplicado en los cascos de moto, y no sólo en el plano deportivo, sino en el que todos usamos en el día a día.

La manera en la que el casco absorbe el impacto puede marcar la diferencia

La revolución que plantea este estudio no está en el exterior del casco, sino que se centra en las partes internas. A imagen y semejanza de lo que se consigue con el sistema MIPS que, a groso modo, limita las aceleraciones en el cerebro, este estudio ha sacado sus propias conclusiones.

Los nuevos cascos de moto llevarían una espuma de nanotubos de carbono

En su investigación, llegaron a la conclusión que los impactos oblicuos son los que causan aceleraciones lineales y rotaciones simultáneas. Y justo es ahí donde este nuevo sistema podría ayudar cambiando las calotas internas actuales con nuevas espumas.

Estas espumas estarían compuestas por nanotubos de carbono alienados verticalmente que podrían estar preparados para afrontar este tipo de golpes mediante su deformación. La gran ventaja de este nuevo tipo de interiores, llegaría en casos de impacto con rotación.

En ese caso, las espumas con nanotubos de carbono alienados verticalmente podrían ser capaces de absorber una mayor cantidad de deformación y, por tanto, de energía que no llegaría al cerebro.

El futuro de los cascos de moto será mucho más seguro por estudios como este o sistemas como el MIPS

El estudio también habla de la capacidad de disipar una mayor energía en caso de cargas de compresió,n en comparación con las calotas de polímero que se emplean habitualmente. La capacidad de disipación sería de 30 veces mayor, por lo que la seguridad aumentaría notablemente.

Un gran paso adelante en la seguridad que está por llegar, y que podría suponer una revolución como la que supuso en su momento la introducción de las calotas internas, o los nuevos materiales que iban más allá de la madera en los primigenios cascos de moto.

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